By Kreston Iberaudit - 29/12/2025 - CSRD, sostenibilidad, IA y auditoría
Este año nos ha dejado claro que la auditoría y la sostenibilidad ya no son elementos separados de la estrategia empresarial. La entrada en vigor de la CSRD y los estándares europeos ESRS obliga a las grandes empresas a reportar información de sostenibilidad con transparencia y comparabilidad. En España, aunque la transposición aún no está finalizada, la CNMV y el ICAC recomiendan a las empresas de la Fase 1 preparar sus informes conforme a los ESRS y tener en cuenta el “quick fix” que congela algunos desgloses durante dos años. Como he visto personalmente al acompañar a empresas en este proceso, quienes se adelantan a estos cambios no solo cumplen la norma, sino que construyen confianza frente a inversores, clientes y reguladores.
Paralelamente, la propuesta de elevar los límites que determinan la obligación de auditar cuentas, dejando fuera a unas 4.000 PYMEs, plantea un debate crucial: la auditoría no es solo un requisito legal, sino un instrumento que asegura la calidad de la información financiera, protege frente a errores y fraudes, y permite el acceso a financiación y oportunidades de negocio. Reducir su alcance puede parecer un alivio en el corto plazo, pero la experiencia confirma que compromete la transparencia y debilita los sistemas de control. La combinación de auditoría sólida y reporte de sostenibilidad confiable es hoy la base para que las empresas puedan crecer de manera estable y responsable.
La inteligencia artificial, por su parte, se consolida como una herramienta de transformación en la auditoría. Permite automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y detectar patrones que antes escapaban al ojo humano. Sin embargo, su adopción sigue siendo desigual: muchas empresas carecen de inversión, formación o estrategia clara, y los auditores debemos asegurar que estas herramientas se integren de manera ética y supervisada. La IA potencia nuestro trabajo, pero no reemplaza la comprensión integral de los riesgos financieros, operativos y de sostenibilidad que sigue siendo propia de la práctica profesional.
Mirando al 2026, las empresas que liderarán serán aquellas que integren sostenibilidad, auditoría y tecnología con visión estratégica. La CSRD nos desafía a consolidar la transparencia ambiental, social y de gobernanza; la auditoría nos recuerda la importancia de la fiabilidad de la información; y la IA nos ofrece eficiencia y análisis profundo, siempre acompañada de supervisión humana. Quienes logren equilibrar estos tres elementos estarán mejor preparados para generar valor real, tomar decisiones informadas y construir organizaciones resilientes y responsables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario