"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas", José Ortega y Gasset.
En la Facultad de Empresa de la UAL: "Auditoría Financiera", "Responsabilidad Social Corporativa" y "Organizaciones sin Ánimo de Lucro", todas en el Grado de Finanzas y Contabilidad y este curso en la décima promoción del Máster en Auditoría de Cuentas
Con la CSRD aún sin transponer, ambos organismos actualizan sus orientaciones para el caso de que a 31/12/2026 la normativa española no se haya equiparado a la europea.
Lo esencial para nuestros clientes: 1️⃣ Más de 1.000 empleados → se recomienda elaborar el EINF considerando las ESRS (Set 1 con "quick fix", Set 2 revisado o una combinación), según el Reglamento Delegado (UE) 2026/1563. 2️⃣ Menos de 1.000 empleados → valorar las ESRS revisadas o el nuevo estándar voluntario europeo (Reglamento Delegado 2026/1560). 3️⃣ En todos los casos → la Ley 11/2018 y el RD 214/2025 siguen plenamente vigentes. El marco europeo se suma, no sustituye. 4️⃣ La verificación por prestador independiente se mantiene, con referencia al borrador de norma técnica del ICAC, las directrices de COESA e ISSA 5000.
Nuestra recomendación práctica antes de cerrar el ejercicio: ✔ Decidir qué marco se aplica y dejarlo documentado ✔ Revisar que no queda sin cubrir ningún requisito de la Ley 11/2018 ✔ Coordinar con tiempo el calendario de verificación
El presidente de KPMG en España, que ve la IA como una oportunidad para ganar eficiencia y generar valor, avanza que la firma crecerá más en ingresos que en contrataciones en los próximos cinco años.
KPMG se enfrenta, como todas las firmas de servicios profesionales, a uno de los retos más grandes de su historia: la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en su negocio. La compañía que preside Juanjo Cano en España acaba de dar forma a su nuevo plan estratégico hasta 2031, en el que esta tecnología tiene un papel protagonista.
El directivo, que el pasado enero renovó -por unanimidad- su mandato al frente de la firma, reconoce que una de las reflexiones más relevantes en el proceso de elaboración del plan ha sido analizar el impacto de la IA en cada unidad de negocio, haciendo un análisis de abajo arriba.
"Aunque mi mandato acababa en septiembre, adelantamos las elecciones porque urgía hacer un plan estratégico. La situación es tan transformadora y cambiante que veía especialmente importante dedicar el tiempo adecuado e involucrar a la gente adecuada en elaborarlo, para afrontar la agilidad de los cambios. Y yo no debía hablar del plan estratégico sin ser presidente", explica Juanjo Cano en una entrevista con EXPANSIÓN, la primera que concede tras renovar su cargo.
Para el presidente de KPMG en España, una de las claves a la hora de analizar el impacto de la IA ha sido dar la vuelta a lo que es el pensamiento más habitual. "Lo normal es pensar que crecerás menos porque la IA te dará más eficiencia y el cliente pagará menos, pero le estamos dando la vuelta. El negocio tradicional eran personas y facturabas hora/hombre. Ahora son personas con tecnología, que además es muy cara. El coste es superior al que teníamos antes, cuando el 80% de los gastos eran personal y el 20% otros, incluyendo tecnología. Esa parte ahora va a ser muy superior. La IA aporta un componente de eficiencia, pero también hay mucho más valor en lo que das al cliente. Además, es mucho más importante el criterio del profesional para analizar lo que muestra la tecnología".
Negociar los 'fees'
El directivo ve además oportunidades de negocio. "La transformación tecnológica de las empresas con IA, primero hay que hacerla. Además, hay mucho servicio detrás de ese proceso que nosotros podemos prestar", asegura Cano.
KPMG esgrime su experiencia y la aportación de más valor en el contexto actual, aunque reconoce que algunos clientes le están pidiendo rebajar los fees (honorarios) por la introducción de la IA. "Nuestra obligación es demostrarles que estamos dando más valor y que además tenemos mayor coste. No deja ser una negociación, como ha ocurrido siempre, y por ahora estamos manteniendo los fees de forma general", explica el presidente de la firma en España. "Lo que hay que lograr ahora es que el cliente pague por valor, no por horas. Aunque el trabajo se haga ahora con menos gente posiblemente, será gente mucho más cara porque va a hacer falta más seniority para hacer el trabajo conjunto con la tecnología. Es una transformación de nuestro modelo", reconoce Cano.
El presidente de KPMG, Juanjo Cano, durante la entrevista con EXPANSIÓN.JMCadenasEXPANSION
No obstante, el presidente de KPMG en España se muestra optimista sobre el mantenimiento del volumen de trabajo. "Se habla mucho de que hay clientes que internalizarán algunos servicios que nos contratan para hacerlos ellos in house. Yo lo veo complicado. Aunque depende del servicio, hay temas que no son tan core para ellos como para desarrollarlos de forma interna. Además, necesitas el sello, la confianza y la reputación que te da un tercero. Nosotros la tenemos y eso continuará".
La apuesta de KPMG por la IA es total. De hecho, concentra la mayor inversión de la firma en los próximos tres años, cifrada en 1.000 millones de dólares a nivel global.
Aunque su impacto en el empleo no está siendo aún evidente -la firma ha elevado un 6% este ejercicio las incorporaciones de juniors y recién graduados-, el presidente de KPMG reconoce que las contrataciones serán menores.
"Creceremos menos en gente de lo que lo hemos hecho en el plan anterior. Antes, la correlación era directa entre ingresos y personas. Ahora se ha desacoplado, aunque seguimos creciendo", relata Cano. Y detalla: "Los perfiles son diferentes. Cada vez cogen más peso los STEM (siglas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas en inglés), que ya representan el 20% de lo que contratamos".
Adaptación interna
El cambio de modelo está obligando además a un reciclaje de los trabajadores de la firma. "Hay que hacer una adaptación de las capacidades. De nada sirven las licencias (de IA) si no damos formación para utilizarlas, y si el trabajador no abre la mente para cambiar la forma de hacer su labor. Ahí está gran parte del nivel [de] exigencia. Tienes que adaptarte a la situación, y si no lo haces, el sistema te va a sacar", advierte Cano.
Sobre posibles salidas por la IA, señala el presidente, "sería más porque poniendo todos los medios para que se produzca la adaptación, no quieran adaptarse, y veamos que hay una situación problemática que genera un problema a la totalidad de la firma. Cuando decimos que al que no se adapte se le darán las oportunidades adecuadas y, si no, saldrá, empezamos por los socios. No afecta solo a los juniors, tenemos que adaptarnos todos. Estamos en un momento de disrupción, y si queremos estar bien y seguros tenemos que comprar este cambio y hacerlo posible".
Cano asegura que el proceso va por buen camino. "La percepción es que la gente se está adaptando bien, y se está viendo un ambiente con más innovación, que es hacia donde debemos ir", concluye.
El presidente de KPMG, Juanjo Cano, posa antes de la entrevista con EXPANSIÓN.JMCadenasEXPANSION
"Los fondos suelen tener un horizonte temporal y este negocio no es para eso"
La irrupción de los fondos de inversión en el sector de las firmas de servicios profesionales en España, con operaciones recientes como la entrada de New Mountain en Grant Thornton o Waterland en Auren, son movimientos que analizan de cerca.
"Está habiendo distintos tipos de movimientos. El que más se está dando es el de fondos que entran en negocios como el nuestro, más pequeños, y están haciendo un build-up para tratar de coger volúmenes que se acerquen a las Big Four. Eso es difícil. Los fondos suelen tener un horizonte temporal y este, por experiencia, no es un negocio para gestionar así", apunta el presidente de KPMG en España, Juanjo Cano.
A juicio del directivo, "disparar la rentabilidad es fácil de conseguir: estresando la organización, bajando la calidad, drenando la capacidad de crecimiento... aquí no gestionamos así", explica, señalando también la diferencia del "modelo piramidal" que funciona en firmas como KPMG: "El incentivo que tienen los juniors para entrar, formarse y seguir ascendiendo en la pirámide desaparecería", anota, y asegura: "Si en este nuevo mandato mis socios me hubieran pedido disparar la rentabilidad por socio, habría dimitido. No es el modelo en que creo. Llevo 30 años en esta firma y la quiero dejar en condiciones. Aquí no estamos para enriquecernos 150 sobre una base de 6.400, tiene que darse una continuidad a todo el mundo", apostilla el directivo.
Para Cano, y también frente a nuevos competidores "de nicho", las fortalezas de KPMG son claras: "Metodología, reputación e información; nuestro data lake es insuperable ", insiste.
La decisión de un tribunal de Hong Kong podría amenazar el modelo de red de sociedades de las Big Four.
Los
liquidadores del grupo inmobiliario chino Evergrande, que colapsó,
pueden demandar a PwC a nivel mundial por deficiencias en la auditoría,
según dictaminó un juez, en un caso que pondrá a prueba el modelo de
red de socios de las Cuatro Grandes firmas de contabilidad.
Un
magistrado de Hong Kong autorizó el miércoles a los liquidadores de
Evergrande a continuar con su demanda por negligencia contra PwC
International, la organización matriz global de la red, junto
con sus filiales de Hong Kong y de China continental, que fueron las
responsables de auditar a Evergrande.
"Es
al menos discutible que... [PwC] International tenía la obligación de
evitar con negligencia para con Evergrande", escribió el juez del
Tribunal Superior, Patrick Fung. "Es fundamential [sic] que se realice
una investigación con documentos e interrogatorios, lo que, en mi
opinión, esclarecerá el caso", añadió.
Los
liquidadores reclaman aproximadamente 8.400 millones de dólares en
concepto de daños y perjuicios a las tres entidades, después de que
varios reguladores determinaran que los auditores de PwC en Hong Kong y China continental no cumplieron con los estándares profesionales al aprobar las cuentas de Evergrande.
El fallo representa una victoria para Eddie Middleton y Tiffany Wong, los liquidadores de Alvarez & Marsal,
que han centrado gran parte de su atención legal en demandar a PwC por
negligencia, dada la dificultad de recuperar los activos de Evergrande
en China continental para los acreedores.
Evergrande, una de las mayores promotoras inmobiliarias de China, entró en impago en 2021 con pasivos por valor de unos 300.000 millones de dólares. Posteriormente se descubrió que había inflado fraudulentamente sus ingresos antes de su quiebra.
En abril, PwC Hong Kong acordó pagar 1.300 millones de dólares de Hong Kong (166 millones de dólares estadounidenses) para resolver las reclamaciones relacionadas con Evergrande ante los reguladores locales.
En
2024, su filial en China continental pagó una multa de 441 millones de
yuanes (66 millones de dólares) después de que el Ministerio de Finanzas
de Pekín determinara que empleados de PwC habían "ocultado o incluso tolerado" el fraude en el grupo inmobiliario.
A diferencia de las multinacionales tradicionales, las Big Four utilizan una estructura de red que mantiene a las firmas de auditoría nacionales legalmente separadas. Estas se coordinan mediante una organización global que gestiona la marca e impone estándares comunes.
El sistema está diseñado para cumplir con las distintas normativas nacionales de auditoría y para proteger a cada firma miembro de la responsabilidad legal derivada de fallos de auditoría en otros países.
La sentencia de Hong Kong amenaza con afectar al resto de la red de PwC, donde las firmas más grandes, incluidas las de EEUU y Reino Unido, asumen la mayor parte de los costes de financiación de PwC International.
Los liquidadores de Evergrande argumentan que PwC International debería ser considerada responsable de las deficiencias de sus firmas en Hong Kong y China continental,
que permitieron al grupo inmobiliario repartir 6.000 millones de
dólares en dividendos entre 2017 y 2020 a pesar de su situación
financiera.
Los liquidadores reclaman a PwC International 5.600 millones de dólares.
El alto tribunal, que en 2023 reconoció el derecho de cuatro inversores a
ser compensados por daños, insiste en que la consultora, como asesor
registrado, debió verificar la información emitida al mercado
Nuria Morcillo - Madrid - 05 AGO 2026 - 05:15 CEST
El Tribunal Supremo ha mantenido su criterio sobre los daños causados por la desaparecida Gowex.
El alto tribunal determinó en abril de 2023 que EY, que fue asesor
registrado (que no auditor) de la compañía, actuó de manera negligente
por no haber detectado que la proveedora de wifi gratuito a
grandes ciudades como Madrid, Nueva York, París, Dublín o Dubai había
falseado sus cuentas. En una reciente sentencia, los magistrados han
reafirmado su jurisprudencia acerca de la responsabilidad civil
extracontractualque tiene la firma de servicios profesionales con las
personas que adquirieron participaciones de la compañía por no haber
destapado el fraude antes de que lo hiciera el fondo bajista Gotham City
Research en julio de 2014. Así, ha ordenado indemnizar con un total de
150.760,51 euros a tres accionistas, que se suman a la batalla ganada
por otros cuatro perjudicados hace tres años, que fueron compensados con 118.921 euros.
El
caso ha vuelto a la Sala de lo Civil del Supremo a raíz del recurso
presentado por cuatro accionistas cuyas demandas se acumularon a una
treintena de acciones civiles y que fueron desestimadas. El tribunal
admitió a trámite este recurso para analizar si su jurisprudencia debía
ser matizada o modificada sobre el papel de los “asesores registrados”
en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) ―el antiguo nombre del actual
BME Growth―, en virtud de la regulación en vigor antes y de 2015, cuando
se obligó a esta figura a llevar a cabo una supervisión más exhaustiva
de las empresas asesoradas.
La
conclusión del alto tribunal ha sido la misma que en 2023: aunque el
asesor registrado no es un “segundo auditor”, su intervención tiene una
“relevancia fundamental” en las decisiones de los inversores. En base a
ello, en una sentencia dictada el pasado 21 de julio, ha recalcado que
EY debió haber verificado la información que Gowex emitió en el mercado
tanto para su incorporación al MAB en marzo de 2010, como en las
ampliaciones de capital que llevó a cabo en junio de 2011 y noviembre de
2012.
Y sobre todo, prosigue el tribunal, después de
que el organismo rector del MAB, a instancias de la Comisión Nacional
del Mercado de Valores (CNMV), requiriera información en 2010 ante la
sospecha de que estaba llevando a cabo operaciones ficticias de venta y
compra para inflar la cifra de negocios. “Esta actuación negligente
permitió que Gowex pudiera incorporarse al Mercado Alternativo Bursátil,
que sus acciones se negociaran en ese sistema multilateral de
negociación y que la información fraudulenta fuera publicada por el MAB a
disposición de los inversores y de cuantos estuvieran interesados en la
misma”, concluye el Supremo.
Cientos
de accionistas perjudicados iniciaron varios procedimientos judiciales
contra EY para reclamar una indemnización como responsable civil
extracontractual, al entender que, por su posición de garante y por su
intermediación en la elaboración de los documentos lanzados al mercado
para que cumpliera todas las exigencias legales, debía haber detectado
el fraude señalado por el fondo norteamericano.
El
caso concreto que ha llegado ahora al Supremo se inició en 2017, cuando
se acumularon demandas de una treintena de personas físicas y
jurídicas. Sin embargo, solo cuatro de ellos han realizado todo el
periplo judicial, llegando hasta la última instancia y tres han logrado
una indemnización. Los magistrados han desestimado la reclamación de uno
de los recurrentes porque adquirió acciones de Gowex el 2 de julio de
2014, un día después de que Gotham publicara su informe. El tribunal
considera que este inversor era consciente del riesgo que asumía al
comprar las acciones a un precio significativamente más bajo tras
destaparse el fraude.
En cuanto al resto de
reclamaciones, fueron archivadas o se dieron por desistidas o no han
continuado el proceso después de que el juzgado de primera instancia que
analizó el caso y la Audiencia Provincial de Madrid desestimaran sus
acciones judiciales.
Discrepancias con los fallos de instancia
El
Juzgado de Primera Instancia número 5 de Madrid descartó que la
consultora, como asesora, tuviera el deber de revisar la veracidad o
fiabilidad de la información elaborada por Gowex,
o de asumir la obligación de comprobar la veracidad de la información
contable y financiera de la compañía quebrada. Este primer fallo fue
avalado por la Audiencia de Madrid, al entender que la modificación de
la Ley del Mercado de Valores de 2015, que obliga al asesor registrado a
verificar la exactitud de la información contable y financiera, no
estaba aún en vigor en la época de los hechos. En este sentido, el
tribunal indica que las funciones de los asesores eran de “carácter
formal”, de acuerdo a una circular de 2010 y, por tanto, solo podía
contraer responsabilidad con respecto a la empresa asesorada y frente al
supervisor, pero no frente a los inversores.
Ahora el
Supremo ha corregido el criterio de las dos instancias inferiores y ha
determinado que la firma de servicios profesionales sí tuvo parte de
responsabilidad al no detectar las irregularidades. La Sala de lo Civil
señala que EY afirmó que la documentación elaborada por Gowex para las
ampliaciones de capital cumplían con las “exigencias de contenido,
precisión y calidad que le son aplicables, no omite datos relevantes ni
induce a confusión a los inversores”, unas afirmaciones que no cree que
se limiten a “aspectos formales”.
La Asociación Española de Fundaciones recuerda que las fundaciones
cuyo ejercicio económico coincida con el año natural deben cumplir en
las próximas semanas dos importantes obligaciones fiscales ante la
Agencia Tributaria. Por un lado, destacar la obligación de presentar el
Impuesto sobre Sociedades que afecta, con carácter general, a todas las
fundaciones, estén o no […]
La Asociación Española de Fundaciones
recuerda que las fundaciones cuyo ejercicio económico coincida con el
año natural deben cumplir en las próximas semanas dos importantes
obligaciones fiscales ante la Agencia Tributaria.
Por un lado, destacar la obligación de presentar el Impuesto sobre
Sociedades que afecta, con carácter general, a todas las fundaciones,
estén o no acogidas al régimen fiscal especial de la Ley 49/2002. En
aquellos casos en que el ejercicio económico no coincida con el año
natural, la declaración deberá presentarse dentro de los 25 días
naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre del
ejercicio. La presentación deberá realizarse a través del siguiente enlace. En los demás casos, deberá presentarse la declaración antes del 25 de julio.
Además, el artículo 3.10 de la Ley 49/2002
exige a las entidades acogidas a dicho régimen la elaboración y
presentación de una memoria económica ante la Agencia Tributaria. No
obstante, las entidades cuyos ingresos anuales no superen los 20.000
euros y que no participen en sociedades mercantiles están exentas de la
obligación de presentarla, aunque siguen obligadas a elaborarla y
conservarla. Se debe presentar la memoria económica antes del 1 de agosto.
El contenido de la memoria económica se encuentra regulado en el artículo 3 del Real Decreto 1270/2003
y permite a la Administración verificar el cumplimiento de los
requisitos exigidos para disfrutar del régimen fiscal especial de las
entidades sin fines lucrativos. Se ha de presentar ante la Agencia
Tributaria a través de este enlace, de conformidad con el siguiente modelo que hemos confeccionado.
El PSOE ha publicado sus cuentas del año 2025 en su portal de
transparencia, pero lo ha hecho sin la auditoría externa que venía
publicando de forma interrumpida desde 2020. Es una anomalía que
coincide con la investigación sobre la financiación irregular del
partido. El juez Santiago Pedraz sospecha que se pudo utilizar dinero de
campañas electorales para pagar las cloacas del llamado ‘caso Leire’.
La propia gerente que firma las cuentas, Ana María Fuentes, ha sido
citada el próximo 9 de septiembre como investigada en esta trama.