"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas", José Ortega y Gasset.
En la Facultad de Empresa de la UAL: "Auditoría Financiera", "Responsabilidad Social Corporativa" y "Organizaciones sin Ánimo de Lucro", todas en el Grado de Finanzas y Contabilidad y este curso en la novena promoción del Máster en Auditoría de Cuentas
La propuesta busca actualizar la ISRE 2410, incorporando mayores
exigencias en la identificación de fraude, continuidad del negocio y
transparencia.
28 de Mayo de 2026
El Consejo de Normas Internacionales de Auditoría y Aseguramiento
(IAASB) presentó una propuesta de actualización de la Norma
Internacional sobre Encargos de Revisión (ISRE) 2410, que delimita el
trabajo del auditor independiente sobre la información financiera
intermedia.
La iniciativa busca reforzar la calidad, consistencia y relevancia de
estas revisiones, en un contexto donde los usuarios exigen información
más oportuna y confiable entre los cierres anuales.
Uno de los temas propuestos está relacionado con una mayor precisión
sobre lo que es un encargo de revisión intermedia. El documento reafirma
que este tipo de trabajo corresponde a un encargo de aseguramiento
limitado, en el que el auditor emite una conclusión basada
principalmente en procedimientos analíticos e indagaciones, y no en
pruebas exhaustivas como en una auditoría.
El documento señala que una auditoría proporciona aseguramiento
razonable y una opinión formal, mientras que la revisión intermedia
ofrece aseguramiento limitado, con menor alcance y un nivel de confianza
significativamente inferior.
Además, propone requerimientos más robustos en áreas de alto interés
público, alineados con los riesgos actuales del entorno empresarial. Uno
de ellos indica que el auditor deberá realizar indagaciones específicas
sobre sospecha de fraudes o fraudes que se hayan materializado, además
deberá aplicar procedimientos sobre posibles incumplimientos de
regulaciones y evaluar su impacto en la información financiera
intermedia.
El borrador refuerza la obligación de obtener información adicional
si se detectan irregularidades, evaluar la confiabilidad de las
declaraciones de la administración y comunicar oportunamente estos
hallazgos al órgano de gobierno o a la respectiva autoridad cuando
corresponda.
Con esta actualización, el IAASB busca que las revisiones intermedias
sean más robustas, comparables y útiles para la toma de decisiones, sin
convertirlas en auditorías completas. Los interesados podrán enviar sus
comentarios hasta el 3 de septiembre del 2026.
Es de anotar que en Colombia ningún estándar internacional (como las
NIIF o NAI) es de cumplimiento obligatorio de forma automática. Su
adopción exige cumplir el debido proceso establecido en la Ley 1314/09.
Yolanda Pérez - Socia del área de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento (GRC) de KPMG en España
Paula Iraizoz Sánchez - Senior manager en Auditoría Interna, Control Interno, Riesgo y Cumplimiento (GRC) de KPMG en España
18 mayo, 2026
La inteligencia artificial generativa ya está dentro de las organizaciones. No como una promesa futura, sino como una realidad que analiza información, automatiza tareas, detecta riesgos e incluso influye en decisiones con impacto financiero, regulatorio y reputacional.
Si bien esta innovación es muy beneficiosa, la rapidez de su desarrollo e implementación están causando una asimetría entre velocidad tecnológica y madurez del control interno.
La IA generativa introduce riesgos que los modelos
tradicionales de control no siempre capturan de forma adecuada y, cuando
estos riesgos afectan a procesos críticos como operaciones, finanzas o reporting, la consecuencia es clara: se debilita la confianza en la información y en las decisiones.
La
IA generativa es una realidad en las organizaciones, donde se utiliza
para analizar información, automatizar tareas y detectar riesgos.
Más velocidad, más exigencia en control interno
Casos recientes evidencian que ya no se trata de riesgos teóricos.
El mercado ya ha experimentado situaciones que abarcan desde modelos
analíticos utilizados para la toma de decisiones de inversión que
derivaron en adquisiciones por encima del valor real, hasta clasificaciones erróneas en el ámbito financiero
con consecuencias regulatorias y sanciones millonarias, así como
informes con referencias inexistentes y un impacto reputacional directo.
Sin embargo, el debate ya no está en adoptar la IA. Hoy se discute cómo hacerlo sin perder el control. Y aquí surge la gran pregunta para la alta dirección y los órganos de gobierno: ¿Podemos confiar en los resultados de la IA
si no están integrados en nuestro sistema de control interno? La
respuesta es clara: la IA no elimina la necesidad de control interno; lo
hace más necesario que nunca.
Cinco claves para reforzar el control interno sobre la IA
Desde nuestro punto de vista, no es necesario crear nuevos marcos de control, sino adaptarlos a las nuevas necesidades. La clave es que, en el ámbito de la IA, el control va más allá de comprobar que el sistema funciona y debe centrarse en garantizar que sus resultados sean fiables, trazables y coherentes con los objetivos de la organización.
¿Sabes si tu organización está al día con los estándares actuales de control interno en IA?
Referentes en buenas prácticas, como COSO y su guía para control interno
sobre la IA generativa publicada recientemente, demuestran que siguen
siendo plenamente válidos también para la inteligencia artificial si se
adaptan adecuadamente.
Así, desde una perspectiva práctica y siguiendo las buenas prácticas y marcos de referencia en control interno, existen cinco aspectos clave para controlar y proporcionar aseguramiento sobre la integración de la IA en los procesos de la organización:
1. Identificar los usos de la IA en la organización y asignar responsables claros
El control interno de la IA debe centrarse en su
uso, no en la herramienta. No es lo mismo emplearla para tareas de bajo
impacto, como resumir información, donde el riesgo se puede materializar
en errores en la calidad y detalle del resultado obtenido, o utilizarla
en la toma de decisiones críticas, como previsiones financieras, inversiones o detecciones de patrones
de riesgo, donde los errores pueden afectar directamente a los
resultados financieros de la compañía o incluso a su continuidad.
El control interno de la IA debe centrarse en su uso, no en la herramienta.
Es decir, cada aplicación práctica de la IA tiene riesgos y consecuencias distintas y, por tanto, necesita niveles de control diferentes. Por ello, identificar las herramientas y sus casos de uso en la organización permite evitar dos errores habituales: infracontrolar usos críticos o sobrerregular usos de bajo impacto.
Para poder mitigar estos riesgos, es necesario que cada uso relevante de IA esté claramente identificado y tenga un responsable asignado, que responda por los objetivos, riesgos, controles y consecuencias asociadas a su uso. Sin responsabilidad clara, el control es solo teórico.
2. Actualizar la evaluación de riesgos
La evaluación de riesgos de las organizaciones debe incorporar explícitamente los riesgos propios de la IA como:
Resultados que parecen correctos, pero no lo son o sesgos difíciles de detectar: reporting incorrecto por utilización de datos falsos creados por “alucinaciones” de la IA.
Cambios continuos en modelos y datos: en caso de
modelos de IA desarrollados por terceros, actualizaciones sin cambio
visible en el proceso, que alteren el comportamiento de la herramienta y
generen resultados distintos para un mismo input.
Dependencia excesiva o usos no autorizados fuera de
los circuitos formales: herramientas inicialmente utilizadas para
tareas de bajo impacto se utilizan sin autorización en procesos
críticos.
Impactos regulatorios por incumplimientos de actualizaciones de la normativa en vigor.
La rápida evolución de la IA
hace que aumente la complejidad de estas evaluaciones. Ahora deben ser
dinámicas y reflejar cómo pueden amplificarse por su interacción entre
sí, por ejemplo, la combinación de dependencia excesiva en la IA y una menor supervisión humana puede escalar el impacto de errores inicialmente irrelevantes.
3. Diseñar controles proporcionales y que aseguren la trazabilidad y calidad de la información
Cuanto mayor sea el impacto del resultado generado por la IA, mayor
debe ser el nivel de validación de la información que se genera.
Por ejemplo, permitir que agentes de IA ejecuten
acciones sin intervención humana puede derivar en decisiones operativas
críticas sin validación, como la eliminación de información relevante y
de copias de seguridad. Del mismo modo, la utilización de datos incompletos
o no adecuados en procesos financieros puede generar análisis
incorrectos y valoraciones inadecuadas que afecten directamente al
reporting financiero.
Permitir
que agentes de IA ejecuten acciones sin intervención humana puede
derivar en decisiones operativas críticas sin validación.
Por ello, en procesos y usos críticos, es fundamental que las organizaciones cuenten con controles que puedan asegurar la trazabilidad y calidad de la información desde la fuente de origen hasta su utilización final. En este punto, la revisión humana sigue siendo imprescindible. La eficiencia no debe sustituir al criterio profesional.
4. Supervisar de forma continua
La IA cambia constantemente, por eso, los modelos de
supervisión deben adaptarse a este nuevo dinamismo. Esta debe ser
continua y no limitarse únicamente a la revisión de controles una vez al año,
sino adaptarse e implementar indicadores que permitan detectar
desviaciones, errores recurrentes o cambios relevantes a tiempo.
Los modelos implementados por la IA pueden continuar
funcionando aparentemente de forma normal mientras su capacidad
predictiva se deteriora gradualmente, identificando incidencias y generando recomendaciones
cada vez menos fiables, sin que la organización detecte el problema
hasta que el impacto es significativo. En este sentido, las funciones de
aseguramiento son clave.
La IA cambia constantemente, por eso, los modelos de supervisión deben adaptarse a este nuevo dinamismo.
5. Proporcionar aseguramiento sobre el uso de la IA en los Órganos de Gobierno
La IA no es solo un asunto tecnológico, también es una cuestión de gobierno corporativo. Consejos
y Comités de Auditoría deben conocer los usos relevantes de la IA,
entender los riesgos asociados, recibir información sobre cómo se
controlan y el nivel de aseguramiento proporcionado. Y es que, integrar
la IA en el sistema de control interno es una extensión natural de sus
funciones de supervisión.
En definitiva, la IA generativa puede ser una gran aliada
para mejorar la eficiencia, la calidad de la información y la capacidad
de anticipación, pero solo lo será si se integra de manera adecuada en
el sistema de control interno de las organizaciones. Esto exige combinar
conocimiento tecnológico, visión de riesgos y experiencia en gobierno corporativo.
Las organizaciones deben revisar y adaptar el control interno actual a
la realidad de la IA, integrándolo de forma natural en los modelos existentes de gobierno, riesgos, control interno y auditoría.
En resumen, la IA debe aportar valor sin comprometer la confianza de los órganos de gobierno, de los reguladores y otros grupos de interés.
Zara acaba de consolidar uno de los hitos más relevantes en la industria global de la moda: superar a Nike como la marca de moda más valiosa del mundo dentro del ranking Kantar BrandZ Top 100 Most Valuable Global Brands 2026. El ascenso no es menor. La firma insignia de Inditex logró incrementar 18% su valor de marca hasta superar los 44 mil millones de dólares, colocándose en la posición 66 del listado global, mientras Nike descendió al lugar 69.
El avance confirma el enorme peso que Zara ha ganado dentro de la
economía global del consumo, especialmente gracias a su capacidad para
interpretar tendencias, acelerar cadenas de suministro y adaptar la
experiencia de compra a los nuevos hábitos digitales. Herramientas de
inteligencia artificial, personalización comercial y estrategias
omnicanal han fortalecido su posicionamiento frente a consumidores que
buscan inmediatez, novedad y conexión emocional con las marcas. Sin
embargo, detrás del éxito financiero emerge una pregunta inevitable: ¿el
crecimiento económico de Zara también refleja un avance real en materia
ambiental y social?
¿Cómo Zara logró superar a Nike en valor de marca?
El ascenso de Zara dentro del ranking Kantar BrandZ responde a una combinación de factores estratégicos
que van mucho más allá del diseño de ropa. La marca ha sabido
transformar la velocidad en una ventaja competitiva estructural.
Mientras muchas compañías textiles aún dependen de cadenas logísticas
rígidas y tiempos prolongados de producción, Zara consolidó un modelo
ágil capaz de responder casi en tiempo real a las tendencias del
mercado.
Además, la firma española ha convertido la experiencia de compra
en un ecosistema híbrido donde lo físico y lo digital conviven de
manera integrada. El uso de inteligencia artificial, análisis de datos y
personalización comercial ha permitido a la marca mantener relevancia
entre consumidores cada vez más cambiantes y exigentes. El informe de
Kantar destaca precisamente cómo las marcas con mayor capacidad de adaptación tecnológica son las que actualmente logran fortalecer más rápido su valor reputacional y financiero.
Otro elemento relevante ha sido la estrategia de colaboraciones. Zara
ha logrado generar expectativa constante mediante alianzas con otras
marcas y colecciones limitadas que rápidamente se convierten en
fenómenos de consumo. Un ejemplo fue su colaboración con Clarks, que reinventó modelos clásicos bajo una estética más contemporánea y atractiva para nuevas generaciones.
Sin embargo, el crecimiento de Zara también refleja algo más profundo: el consumidor actual no solo compra productos, compra narrativas de marca. Y en ese terreno, la sostenibilidad empieza a desempeñar un papel cada vez más importante como generador de valor económico y diferenciación competitiva.
Responsabilidad social de Zara: ¿el éxito financiero también es sostenible?
Aunque el crecimiento de Zara resulta indiscutible desde el punto de
vista financiero, la conversación cambia cuando se analiza el impacto
ambiental del modelo fast fashion. Es bien sabido que la industria
textil es responsable de una enorme cantidad de emisiones contaminantes,
consumo intensivo de agua, generación de residuos y explotación de
recursos naturales, y Zara, como una de las mayores exponentes globales
de la moda rápida, inevitablemente forma parte de esa discusión.
Por ello, hablar de la responsabilidad social de Zara implica
reconocer una dualidad compleja. Por un lado, la empresa ha impulsado
avances importantes en eficiencia, innovación y materiales de menor
impacto; por otro, continúa operando bajo un modelo basado en ciclos
acelerados de consumo y renovación constante de prendas.
La propia compañía ha comenzado a posicionar la sostenibilidad como uno de sus ejes estratégicos. Según la información publicada por la marca, Inditex busca reducir 53% sus emisiones para 2030 respecto a 2018, incluyendo operaciones propias y cadena de valor. Además, plantea que para 2030 el 100% de las fibras textiles utilizadas provengan de materiales de menor impacto ambiental. En 2025, el grupo reportó haber alcanzado ya 88% de este objetivo.
La responsabilidad social de Zara también se refleja en alianzas con organizaciones
como WWF, Conservation International y Water.org, enfocadas en
proyectos de restauración ambiental y protección de ecosistemas. Según
la compañía, estos esfuerzos han contribuido a proteger, restaurar o
regenerar más de cinco millones de hectáreas.
Aun así, la pregunta persiste: ¿puede una marca basada en producción
masiva y consumo acelerado ser verdaderamente sostenible? La respuesta
probablemente no sea absoluta. Más bien, el caso de Zara muestra cómo
incluso los modelos históricamente cuestionados están siendo obligados a
transformarse por presión regulatoria, reputacional y de mercado.
Innovación sostenible: cuando la sostenibilidad también mejora el negocio
Uno de los ejemplos más interesantes de esta transformación es la colaboración entre Zara, Nilit y BASF bajo el paraguas del Sustainability Innovation Hub de Inditex. La iniciativa busca desarrollar productos fabricados con materiales sostenibles, incluyendo plásticos reciclados y algodón orgánico.
Más allá del componente ambiental, este tipo de alianzas tienen
implicaciones estratégicas relevantes. La utilización de materiales
reciclados y procesos más eficientes no solo reduce impactos ecológicos;
también puede disminuir costos de fabricación, fortalecer cadenas de
suministro y mejorar la durabilidad de los productos. En otras palabras,
la sostenibilidad también es una herramienta de eficiencia empresarial.
La colaboración también busca reducir el uso de materiales plásticos
no reciclables y minimizar químicos utilizados en procesos textiles.
Esto aporta valor agregado para consumidores que ya no solo evalúan
diseño o precio, sino también origen de materiales, trazabilidad y
huella ambiental de las prendas.
Aquí aparece uno de los aspectos más interesantes de la
responsabilidad social de Zara: la sostenibilidad no está siendo
presentada únicamente como filantropía corporativa, sino como una ventaja competitiva.
Las prendas elaboradas con materiales responsables permiten construir
diferenciación de marca, fortalecer reputación y conectar con
consumidores cada vez más sensibles a criterios ESG.
Además, este tipo de colecciones generan un componente aspiracional distinto. Ya no se trata solo de comprar moda, sino de adquirir productos con narrativa ética, innovación material y menor impacto ambiental.
En una industria donde la diferenciación resulta cada vez más compleja,
el valor reputacional asociado a la sostenibilidad puede convertirse en
uno de los activos más importantes.
El desafío pendiente: desacelerar el modelo de consumo
Pese a los avances, el debate sobre la responsabilidad social de Zara
sigue abierto porque la sostenibilidad no depende únicamente de usar
materiales reciclados o reducir emisiones. También implica cuestionar la
lógica de hiperconsumo sobre la que se construyó gran parte del fast
fashion.
Las mejoras operativas y ambientales son importantes, pero muchos
especialistas sostienen que el verdadero desafío para la industria
textil será desacelerar la producción excesiva y fomentar modelos de
consumo más circulares y duraderos. En ese sentido, y pese a su
iniciativa, Zara Pre-Owned,
que busca impulsar la reventa y reparación de prendas para alargar su
vida útil, la marca enfrenta una contradicción similar a la de muchas
grandes compañías: mientras impulsa iniciativas sostenibles, su éxito
económico sigue dependiendo de vender grandes volúmenes de ropa de
manera constante.
Sin embargo, también sería simplista ignorar los avances logrados. La
magnitud de Zara dentro de la industria hace que cualquier cambio
operativo tenga potencial de generar impactos significativos a gran
escala. Si una empresa con millones de consumidores comienza a
incorporar fibras de menor impacto, reciclaje y eficiencia energética,
el efecto multiplicador puede ser considerable.
Sostenibilidad como estrategia de valor y competitividad
El ascenso de Zara por encima de Nike demuestra que la competitividad
global ya no depende únicamente del producto, sino también de la
capacidad de adaptación tecnológica, eficiencia operativa y construcción
de valor reputacional. La sostenibilidad forma parte creciente de esa
ecuación.
El caso de Zara también evidencia algo relevante para el mundo
empresarial: las estrategias ambientales no solo responden a exigencias
éticas o regulatorias, sino que pueden convertirse en motores de
innovación, eficiencia y diferenciación comercial. Materiales
sostenibles, cadenas más eficientes y productos con narrativa
responsable no solo reducen impactos; también fortalecen marcas, generan
valor agregado y conectan con consumidores más conscientes. El reto
hacia adelante será demostrar que este progreso puede ir más allá de la
reputación y traducirse en una transformación verdaderamente profunda
del modelo de consumo en la industria de la moda.
Accionistas - 13 may 2026 Ejecución del acuerdo de la Junta General de 8 de mayo. Prácticamente la totalidad de los accionistas se han adherido a esta propuesta.
La Junta General del Cádiz Club de Fútbol, S.A.D.
ha acordado en su reunión del día 8 de mayo de 2026 el Aumento de
capital por compensación de los créditos conforme el artículo 301 de la
Ley de Sociedades de Capital. El Consejo de Administración del día 8 de
mayo del mismo año acordó ejecutar de inmediato dicha ampliación de
capital.
Las condiciones del Aumento de Capital son:
Los acreedores llamados, que se identifican más
adelante, son los que ostentan su crédito derivado de la tenencia de las
Acciones 2020, acciones amortizadas por haber sido declarado nulo el
aumento de capital de tres millones de euros aprobado en la Junta
General Extraordinaria de 26 de diciembre de 2020. Por tales acreedores
se tendrán a los que apareciesen a 8 de mayo de 2026 como titulares de
las Acciones 2020 en el libro de acciones nominativas del Club.
Subsidiariamente, quien acredite la adquisición del crédito por
transmisión de su titular y conforme a las normas sobre transmisión de
créditos.
El valor del aumento total será de 7.208.775 euros
[de los que tres (3) millones de euros son capital social y, el resto,
4.208.775 euros, prima de emisión].
Individualmente, cada acción a emitir tendrá un
valor de 2,402925 euros esto es, un nominal de 1 euro y una prima de
emisión de 1,402925 euros por acción.
Los créditos son íntegramente líquidos, vencidos y
exigibles, lo que ha acreditado el informe del Auditor de Cuentas de la
Sociedad. En ejecución de este acuerdo de aumento de capital se emitirán
tres millones de acciones con un nominal de 1 euro por acción.
Las acciones nuevas serán de la misma clase que las actualmente existentes.
Las acciones nuevas atribuirán a sus titulares los
mismos derechos políticos y económicos que las acciones ordinarias del
Club actualmente en circulación, a partir de la fecha en que el Aumento
de Capital se declare suscrito y desembolsado. En particular, los
titulares de las nuevas acciones tendrán derecho a percibir las
cantidades a cuenta de dividendos y pagos complementarios de dividendos
que, en su caso, se satisfagan a partir de la fecha en la que el Aumento
de Capital se declare suscrito y desembolsado.
Este aumento de capital se ejecutará en el plazo de
diez días naturales desde el día de celebración de la Junta General. El
Consejo destaca que la mayoría de los acreedores ya han notificado al
Club su compromiso de suscripción de esta ampliación de capital.
Se considerará individualmente suscrito cuando el
Accionista Acreedor de que se trate firme ante notario la compensación
de su crédito (luego su extinción conforme al artículo 1156 cc.) y
entregue testimonio de tal suscripción al Club. Se considerarán
suscriptores quienes hubieran firmado el referido acuerdo de
compensación incluso antes de la Junta General del 8 de mayo de 2026, de
forma condicionada a la adopción del presente acuerdo
El Consejo de Administración aceptará acuerdos de
suscripción desde la convocatoria de la Junta General y hasta el fin del
plazo de ejecución. Igualmente, el Consejo de Administración admitirá
compromisos de capitalización antes de la misma convocatoria y
condicionados a la misma. La Junta General dio por válidos tales
acuerdos.
El acuerdo de Aumento de Capital prevé expresamente
la posibilidad de suscripción incompleta, por lo que, en el supuesto de
que el Aumento de Capital no fuera suscrito íntegramente, el capital
social se aumentará en la cuantía de las suscripciones realizadas, de
conformidad con lo previsto en el artículo 311 de la Ley de Sociedades
de Capital.
En lo no previsto en el acuerdo de la Junta General
se delegó en el Consejo de Administración la facultad de fijar las
condiciones del mismo en todo lo no previsto en el acuerdo de la propia
junta. El plazo para el ejercicio de esta facultad delegada no podrá
exceder de un año.
Por el hecho de la delegación, los administradores
quedan facultados para dar nueva redacción al artículo de los estatutos
sociales relativo al capital social, una vez acordado y ejecutado el
aumento.
En caso de aumento incompleto, se activará la
ejecución del aumento de capital por aportaciones dinerarias con derecho
de suscripción preferente acordado en la misma Junta General del 8 de
mayo.
Acreedores y Créditos que pueden participar en la Ampliación de Capital:
Albendin Galan, Rafael (100 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 240,2925 euros
Calambur
Intermediaciones, S.L.U. (547.598 acciones).- Su crédito es el número de
acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 1.315.836,92415 euros
Capri Global
Investments, S.L.U. (1.189.049 acciones).- Su crédito es el número de
acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 2.857.195,5683 euros
Fratelli Equity, S.L.
(103.146 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado
por: 2,402925 euros: 247.852,10205 euros
Garcia Macias Juan (75 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 180,219375 euros
Garcia Sanchez Martin
Jose (609 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado
por: 2,402925 euros: 1.463,381325 euros
Ibañez Castro Manuel (1.201 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 2.885,912925 euros
Leader Sport
Consulting, S.L. (25.615 acciones).- Su crédito es el número de acciones
multiplicado por: 2,402925 euros: 61.550,923875 euros
Linares Garcia De Cosio
Federico (46.585 acciones).- Su crédito es el número de acciones
multiplicado por: 2,402925 euros: 111.940,26112 euros
Medina Aparicio, Elena Isabel (42 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por:2,402925 euros: 100,92285
Medina Lapieza Carlos (360 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 865,053 euros
Moreno Duran Enrique (100 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 240,2925 euros
Navarro Garcia, Jose Luis (366 acciones).- Su crédito es el número de acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 879,47055 euros
Overland Global
Management, S.L. (329.757 acciones).- Su crédito es el número de
acciones multiplicado por: 2,402925 euros: 792.381,33922 euros
Value Intermediate And
Zoom, S.L. (755.397 acciones).- Su crédito es el número de acciones
multiplicado por: 2,402925 euros: 1.815.162,3362 euros
Total acciones 3.000.000.- Total crédito 7.208.775 euros
Cádiz, 11 de mayo de 2026.- El Presidente, D. Manuel Vizcaino Fernández.
Todos
conocemos las competencias técnicas que debe tener un auditor:
conocimiento de normas, habilidades analíticas, atención al detalle,
dominio de herramientas. Esto lo enseñan en la universidad, en las
certificaciones, en los cursos de educación continua.
Cómo la "mordida" se normaliza hasta destruir empresas
"No
es robo, es solo un taxi que no tomé. No es fraude, es solo un almuerzo
que no ocurrió. No es malversación, es solo usar la impresora para algo
personal."
El sector de la auditoría de cuentas en España rebasó en
2025 por primera vez la barrera de los mil millones de euros de
facturación y alcanzó su máximo histórico, con un volumen de negocio de
1.053,6 millones, un 27,5% más que en 2022, según el informe "Situación
de la auditoría de cuentas en España 2025" elaborado por el Instituto de
Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).
El sector de la auditoría de cuentas en España rebasó en 2025 por
primera vez la barrera de los mil millones de euros de facturación y
alcanzó su máximo histórico, con un volumen de negocio de 1.053,6
millones, un 27,5% más que en 2022, según el informe "Situación de la
auditoría de cuentas en España 2025" elaborado por el Instituto de
Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC).
El estudio refleja
también un incremento de la actividad, con 75.676 trabajos e informes
de auditoría emitidos en 2025, lo que supone un aumento del 10,4% desde
2022 y evidencia la creciente demanda de información financiera fiable y
verificada por parte de las empresas.
El presidente del
Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), Víctor Alió,
subraya que la auditoría ha demostrado una "enorme capacidad de
adaptación, resiliencia y fortaleza" y que el sector "no solo ha
recuperado su crecimiento, sino que ha alcanzado cifras récord de
actividad, empleo y facturación en un contexto económico especialmente
complejo".
El sector mantiene más de 19.500 profesionales
especializados al servicio de auditores y sociedades de auditoría,
consolidando su papel como generador de empleo cualificado y reforzando
una estructura profesional con creciente peso tecnológico y
multidisciplinar, destaca el ICJCE.
La facturación de las
sociedades de auditoría volvió a crecer en 2025 un 7,8%, superando los
1.027 millones de euros, con aumentos del ingreso medio tanto en
trabajos para entidades de interés público como para el resto de
empresas, lo que, según Alió, demuestra que compañías, inversores,
entidades financieras y mercados valoran cada vez más la transparencia y
la confianza que aporta la auditoría.
El informe del ICAC
destaca asimismo el avance de la presencia femenina, con 16.213 trabajos
firmados por mujeres en 2025, un 21% más que en 2023, y 5.747 auditoras
inscritas en el ROAC, así como el reto del relevo generacional, dado
que el 69,4% de los auditores ejercientes tiene más de 50 años y solo el
5,9% es menor de 40.
Alió apunta que la profesión vive una
transformación profunda ligada a la sostenibilidad, la digitalización y
la inteligencia artificial (IA), y augura que los auditores desempeñarán
un papel cada vez más relevante como garantes de la información
financiera y de la información corporativa relacionada con
sostenibilidad, riesgos y gobierno corporativo.
La
narrativa popular dice que la IA generativa nivela el terreno de juego:
que ahora cualquiera puede hacer lo que antes solo hacían los
especialistas. Es una idea bonita. Y es parcialmente cierta.
Pero hay una trampa enorme en esa historia que nadie te está contando.
Auditoría de subvenciones: cómo garantizar una correcta justificación de las ayudas públicas - Auditoría & Co
By VIR AUDIT 18/04/2026
Las ayudas y subvenciones públicas son una herramienta clave para impulsar proyectos empresariales, iniciativas de innovación, actividades culturales o inversiones estratégicas. No obstante, recibir financiación pública también implica asumir una responsabilidad importante: justificar correctamente el uso de los fondos y cumplir con los requisitos establecidos por la administración concedente. En este contexto, la auditoría de subvenciones se convierte en un elemento fundamental para garantizar la transparencia en la gestión de los recursos y aportar seguridad jurídica a las entidades beneficiarias.
¿En qué consiste una auditoría de subvenciones?
La auditoría de subvenciones es un proceso de revisión independiente mediante el cual un auditor analiza la documentación económica y financiera asociada a un proyecto financiado con fondos públicos. El objetivo es comprobar quelos gastos presentados por la entidad beneficiaria se ajustan a las condiciones de la convocatoria y a la normativa aplicable.
En muchas convocatorias, especialmente en proyectos de cierta relevancia económica, la normativa exige quela cuenta justificativa de la subvención vaya acompañada de un informe elaborado por un auditor de cuentas inscrito en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC).
Este informe acredita, entre otros aspectos, que:
Los gastos declarados corresponden realmente al proyecto subvencionado.
La documentación justificativa es correcta y cumple los requisitos formales.
Los pagos se han realizado dentro del período subvencionable.
Se han respetado los límites y condiciones establecidos en la ayuda.
De este modo, la auditoría contribuye a garantizar un uso adecuado de los fondos públicos y facilita el proceso de revisión por parte de la administración.
La importancia de una correcta justificación
La fase de justificación es uno de los momentos más delicados en la gestión de una subvención. En esta etapa, la entidad beneficiaria debe demostrar que ha ejecutado el proyecto conforme a lo previsto y que los fondos recibidos se han destinado a las finalidades para las que se concedieron.
Errores en esta fase pueden conllevar consecuencias importantes, como:
La obligación dereintegrar total o parcialmente la subvención.
La pérdida del derecho a percibir parte de la ayuda concedida.
Posibles sanciones administrativas.
Dificultades para acceder a futuras convocatorias públicas.
Por este motivo, muchas organizaciones optan por contar conauditores especializados en subvenciones, que conocen los criterios de revisión utilizados por las administraciones públicas y pueden anticipar posibles incidencias antes de la presentación final de la documentación.
¿Qué revisa un auditor en una auditoría de subvenciones?
Durante el proceso de auditoría se analiza la documentación económica vinculada al proyecto subvencionado para verificar que los gastos cumplen los requisitos establecidos en la convocatoria.
Entre los aspectos que habitualmente se revisan destacan:
Facturas y justificantes de gasto.
Contratos y documentación de proveedores.
Pagos realizados y su trazabilidad bancaria.
Costes de personal vinculados al proyecto.
Adecuación de los gastos a las categorías subvencionables.
Cumplimiento de plazos y requisitos formales.
Esta revisión permite detectar posibles incidencias y asegurar que la cuenta justificativa se presenta correctamente ante la administración.
Auditoría de subvenciones en VIR AUDIT
En la inmensa mayoría de los casos, las subvenciones concedidas por los distintos organismos públicos requierenun informe de auditoría de la cuenta justificativa de los gastos incurridos, que deberá ser certificado porun auditor de cuentas inscrito en el ROAC.
Vir Audites una firma especializada en la realización de trabajos deauditoría de justificación de subvencionesy cuenta con un equipo de auditores con amplia experiencia en este tipo de informes. Nuestro objetivo es asegurar que las entidades beneficiariascumplen la normativa vigente y justifican correctamente los fondos recibidos.
Contamos con una sólida trayectoria en proyectos relacionados conI+D+i, inversiones empresariales, producción cinematográfica, actividades culturales y proyectos vinculados al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea mediante el programa Next Generation.
Cada año realizamosmás de 200 auditorías de subvenciones, lo que nos permite trabajar conun proceso eficiente y una metodología optimizada con herramientas específicaspara la revisión de proyectos subvencionados.
Además, esta experiencia en múltiples convocatorias y organismos nos permiteconocer en profundidad los criterios de revisión y justificación aplicables a cada tipo de ayuda, facilitando una auditoría rigurosa y eficiente.
Conclusiones
La correcta gestión de una subvención no finaliza con la concesión de la ayuda. La fase de justificación es esencial para demostrar que los fondos públicos se han utilizado adecuadamente y conforme a las condiciones establecidas.
La auditoría de subvenciones permite a las organizacionesreducir riesgos, mejorar la transparencia y garantizar el cumplimiento normativo, aportando una mayor seguridad en la gestión de proyectos financiados con fondos públicos.
Contar con una firma especializada comoVir Auditfacilita todo el proceso de revisión y justificación, asegurando que la documentación presentada cumple con los requisitos exigidos por las administraciones.
Disposiciones legales y regulatorias: la NIA 250 que casi nadie planifica de verdad
¿Identificaste las leyes con impacto directo en los estados financieros? ¿O solo pediste una carta?
En cientos de papeles de trabajo revisados en inspecciones de calidad, hay un patrón que se repite con incomodidad: la NIA 250 (Revisada)
aparece "cumplida" con un único documento — la carta de representación
de la administración listando las leyes aplicables. Y nada más. Ni
evaluación de impacto, ni procedimientos diseñados, ni riesgos
vinculados a aseveraciones. Solo una carta firmada.
El Pentágono recurre a la IA para intentar lograr una auditoría "limpia" para 2028
Defensa y espacio - Noticia - 11 may 2026 - 11:21
Rodrigo Isasi Arce
El Congreso de EEUU advierte al Departamento de Defensa que puede enfrentar recortes de financiación por continuos fallos en su contabilidad financiera
El Pentágono quiere tener una contabilidad financiera del Departamento de Defensa totalmente “limpia” para 2028, y para ello está acelerando la supervisión financiera basada en inteligencia artificial para resolver problemas de auditoría que llevan mucho tiempo sin resolverse.
El Pentágono toma esta decisión después de que el Congreso haya advertido que el Departamento de Defensa podría enfrentar recortes de financiación por continuos fallos en las auditorías.
“Tenemos
un mandato. El Congreso aprobó una ley que exige que obtengamos una
opinión favorable en nuestros estados financieros del año fiscal 2028.
De lo contrario, comenzarán a retirarnos dinero, cantidades significativas”, asegura Tom Harker, subdirector financiero de la oficina del contralor del Departamento de Defensa, según recoge Defense Scoop.
TOP 10 de los Robos Físicos Más Ingeniosos que Nadie Está Auditando
"El
mejor fraude no es el que se oculta en los sistemas. Es el que sale
caminando por la puerta principal mientras todos miran las pantallas."
Mientras su equipo revisa transacciones electrónicas, algo muy físico está desapareciendo de su organización. Productos en bolsas de basura. Combustible que "se evapora". Equipos funcionales vendidos como chatarra.
Entre las principales precisiones incluidas en este recurso se destacan las siguientes:
Las NIIF S emitidas por el Consejo de Normas Internacionales de
Sostenibilidad (ISSB, por sus siglas en inglés) no determinan qué
entidades están obligadas a presentar información sobre sostenibilidad,
ya que esta definición corresponde a las autoridades de cada
jurisdicción. No obstante, precisa que, cuando una entidad aplique estas
normas, la información sobre sostenibilidad debe corresponder a la
misma entidad que presenta los estados financieros. En consecuencia, si
los estados financieros abarcan un grupo consolidado, las revelaciones
de sostenibilidad deben referirse a ese mismo perímetro.
Las normas no establecen una ubicación específica para las
revelaciones dentro del informe, ni exigen referencias a párrafos
concretos de las normas para cada información divulgada. Sin embargo, sí
requieren que la información sobre sostenibilidad forme parte de los
informes financieros con propósito general, sea claramente identificable
y se presente de manera clara, concisa y coherente.
La auditoría está cambiando: la IA y el análisis de datos marcan el nuevo perfil profesional
05/05/2026
La auditoría vive una transformación sin precedentes. José Francisco Pérez Paniagua, socio de Audit & Assurance en Deloitte y profesor del Máster Universitario en Auditoría de la Universidad Loyola, destaca que en los últimos años estamos asistiendo a una auténtica revolución en el sector.
La irrupción de la inteligencia artificial y el uso cada vez más
intensivo del análisis de datos están redefiniendo una profesión que,
lejos de desaparecer, evoluciona hacia un rol más estratégico, analítico y tecnológico.
De tareas repetitivas a decisiones de alto valor
Uno de los cambios más visibles tiene que ver con la automatización. Las herramientas de inteligencia artificial permiten hoy realizar de forma más eficiente tareas tradicionalmente manuales y repetitivas, como conciliaciones, revisión de facturas o análisis de contratos.
Este avance no solo mejora la eficiencia, sino que transforma el foco del trabajo del auditor. “La automatización de tareas de poco valor añadido permite que el auditor se centre en áreas de mayor valor para las compañías”,
explica Pérez Paniagua. En este nuevo contexto, el profesional deja de
ser un mero revisor de información para convertirse en un perfil con
mayor capacidad de análisis, interpretación y juicio.
Cada vez más compañías utilizan herramientas de inteligencia
artificial y sistemas avanzados para producir datos que luego serán
objeto de auditoría. Esto introduce nuevos riesgos que el auditor debe conocer e identificar.“El
auditor tiene que estar constantemente actualizado para entender qué
riesgos tecnológicos pueden afectar a la información financiera”,
señala. Un desconocimiento de estas herramientas o de los procesos
digitales puede derivar en conclusiones poco fiables, algo especialmente
crítico en una función cuyo objetivo es garantizar la imagen fiel de
las cuentas anuales.
Tecnología y ciberseguridad: competencias imprescindibles
Ante este escenario, el perfil del auditor está evolucionando rápidamente.
Ya no basta con dominar la normativa contable o los procedimientos
tradicionales. Hoy se requieren conocimientos en sistemas de información
y ciberseguridad que permitan evaluar cómo se genera, almacena y
protege la información financiera.
Además, el manejo de herramientas de data analytics y de inteligencia artificial
se está convirtiendo en una competencia básica. No se trata solo de
utilizarlas en los procedimientos de auditoría, sino también de
comprender cómo las emplean las empresas auditadas.
El auditor del futuro: más analítico y con mayor criterio
El cambio de rol es ya una realidad. El auditor del futuro será un profesional centrado en tareas de alto valor, donde el juicio profesional y la capacidad analítica serán determinantes. La
tecnología actuará como aliada, permitiendo procesar grandes volúmenes
de datos y detectar patrones, pero será el auditor quien deba
interpretar esa información y emitir conclusiones fundamentadas.
“El auditor deberá apoyarse en herramientas de inteligencia
artificial para poder concluir que las cuentas anuales representan la
imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de las
compañías”, explica Pérez Paniagua.
Este nuevo escenario exige una formación adaptada a la realidad del sector. Programas
que integren no solo los fundamentos de la auditoría, sino también
competencias en tecnología, análisis de datos y comprensión de riesgos
digitales.
El Máster Universitario en Auditoría de la Universidad Loyola
responde precisamente a esta necesidad, incorporando estas áreas en su
plan formativo y contando con profesionales en activo como parte de su
claustro. En un entorno donde la auditoría se vuelve más compleja, más
tecnológica y más estratégica, formarse con una visión actualizada no es
una opción, sino una condición necesaria para desarrollar una carrera
profesional sólida.
El reto ya no es solo revisar información, sino entender cómo se
genera, identificar riesgos y tomar decisiones con criterio. Y en ese
camino, el dominio de la tecnología y el análisis de datos no son un complemento: son la base del auditor del presente y del futuro.
En este episodio de Oye.Cracks, Ximena Bravo conversa con David Solano, Socio de Capital Markets en Deloitte Spanish Latin America, sobre un tema clave para el futuro de los negocios: la contabilidad para la sostenibilidad y el impacto de los créditos de carbono en las finanzas empresariales.
Hoy, los créditos y compensaciones de carbono ya no son solo una estrategia ambiental: están transformando la forma en que las empresas reportan sus resultados y gestionan riesgos.
Un episodio clave para entender cómo la sostenibilidad está redefiniendo las finanzas corporativas.
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