"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas", José Ortega y Gasset.
En la Facultad de Empresa de la UAL: "Auditoría Financiera", "Responsabilidad Social Corporativa" y "Organizaciones sin Ánimo de Lucro", todas en el Grado de Finanzas y Contabilidad y este curso en la novena promoción del Máster en Auditoría de Cuentas
El cierre contable es un proceso crucial para cualquier empresa, ya
que permite consolidar la información financiera y evaluar el
rendimiento económico del período. Realizarlo de manera correcta es
fundamental para garantizar la exactitud de los estados financieros y
cumplir con las obligaciones fiscales.
Aquí te ofrecemos una guía práctica para llevar a cabo un cierre contable eficiente.
¿Qué es el cierre contable?
El ejercicio contable de una empresa consiste en un periodo de 12 meses donde se desarrolla su actividad.
El cierre contable de una empresa al final del ejercicio es
el proceso mediante el cual se revisan, ajustan y consolidan todos los
registros financieros de la empresa para preparar los estados
financieros. Este proceso se realiza al final del ejercicio contable.
José Lagos, Docente UEjecutivos, Facultad de Economía y
Negocios Universidad de Chile.
La auditoría está atravesando uno de los cambios más profundos de su
historia reciente. De cara a 2026, ya no se discute si la tecnología o
la Inteligencia Artificial (IA) deben formar parte del trabajo del
auditor, sino qué implica realmente integrarlas en una función, cuyo
propósito central sigue siendo el mismo: generar confianza.
Durante años, la auditoría operó bajo un modelo relativamente
estable. Revisiones periódicas, procesos manuales y una mirada
retrospectiva, eran aspectos suficientes para un entorno de negocios más
predecible. Ese equilibrio se ha roto. Hoy, los riesgos evolucionan a
mayor velocidad que los ciclos tradicionales de auditoría, los datos se
generan de forma continua y las expectativas de reguladores, comités de
auditoría y alta dirección son cada vez más exigentes.
En este nuevo contexto, la auditoría ya no puede limitarse a
confirmar que el pasado fue correcto. Se espera que aporte visibilidad
sobre lo que está ocurriendo ahora y otorgue señales tempranas sobre lo
que podría ocurrir mañana. Así, la función comienza a desplazarse desde
un rol de control ex post hacia un modelo de aseguramiento continuo, más
integrado en la dinámica del negocio.
La IA ha sido un catalizador clave de esta transformación.
Herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de información,
revisar documentación de forma automática o detectar patrones inusuales,
han cambiado el ritmo del trabajo de auditoría. Actividades que antes
consumían horas -o incluso días-, hoy pueden resolverse en minutos. Esto
no solo incrementa la eficiencia, sino que amplía el alcance: se pasa
del muestreo limitado a la revisión de poblaciones completas.
Sin embargo, este avance tecnológico no reduce la importancia del
auditor; la redefine. Cuanto más automatizado está el proceso, mayor es
la necesidad de juicio profesional. La IA puede señalar anomalías, pero
no puede interpretar el contexto del negocio, evaluar la intención
detrás de una transacción, ni ponderar el impacto real de un hallazgo.
Es el auditor quien debe decidir qué es relevante, qué representa un
riesgo y qué merece una acción concreta.
Este nuevo equilibrio entre tecnología y criterio humano se vuelve
especialmente crítico a medida que surgen riesgos que antes no formaban
parte del radar tradicional de la auditoría. La ciberseguridad, la
gobernanza de sistemas de IA, la fragmentación regulatoria o la
inestabilidad geopolítica ya no son temas periféricos. Influyen
directamente en la continuidad del negocio, en la fiabilidad de la
información y en la exposición reputacional de las organizaciones.
Como resultado, el alcance de la auditoría se amplía. Ya no se trata
únicamente de validar cifras financieras, sino de conectar datos
financieros, operativos y tecnológicos, para construir una visión
integral del riesgo. Esto exige una función más transversal, con mayor
capacidad analítica y con una comprensión más profunda de cómo
interactúan los distintos sistemas y procesos dentro de la organización.
En este escenario, el rol del auditor también cambia en términos de
posicionamiento interno. La auditoría deja de ser percibida únicamente
como una función de control y pasa a consolidarse como un socio
estratégico. Su valor no reside solo en detectar errores, sino en ayudar
a la organización a anticiparse, a tomar decisiones informadas y a
equilibrar innovación con control.
La auditoría en 2026 no consiste simplemente en hacer lo mismo de
siempre con nuevas herramientas. Supone un cambio de mentalidad. Implica
dedicar menos tiempo a recopilar evidencia y más a interpretarla; menos
esfuerzo en tareas repetitivas y más foco en riesgos relevantes; menos
énfasis en el cumplimiento mecánico y más en el criterio profesional.
En un entorno cada vez más automatizado, paradójicamente, el factor
humano gana peso. La ética, el escepticismo profesional, la capacidad de
explicar hallazgos complejos de forma clara y la independencia de
juicio se convierten en los verdaderos diferenciadores de la función de
auditoría.
La tecnología puede acelerar procesos, pero la confianza -el activo
más valioso en cualquier organización- sigue dependiendo de las
personas. Y en 2026, más que nunca, esa c [sic].
La empresa Culmarex, integrada en el grupo Cooke España y ubicada en Águilas, acaba de formalizar cambios en su órgano de auditoría, según consta en el Registro Mercantil. La empresa ha revocado los nombramientos de Grant Thornton como auditor y como auditor de cuentas consolidadas.
En concreto, dicha sociedad ha procedido al nombramiento de PricewaterhouseCoopers Auditores SL (PwC) para asumir la auditoría individual así como la de cuentas consolidadas.
Dichos cambios han quedado recogidos en la sección 8ª, hoja MU-1091, inscripción 85, con fecha 2 de enero de 2026.
Asimismo, la compañía acuícola ha visto mejorar su cuenta de resultados
año tras año con el objetivo claro de ir manteniendo sus ventas por
encima de los 200 millones de euros.
En 2024, la compañía cerró un volumen de negocio cercano a los 211 millones de euros, lo que se traduce en un incremento del 9% en comparación el mismo periodo del año anterior, fecha que alcanzó los 193 millones de euros.
En el caso de PricewaterhouseCoopers Auditores SL, PwC ha vuelto a liderar en 2025, por decimocuarto año consecutivo, el mercado de asesoramiento financiero en Fusiones y Adquisiciones en España (M&A)
por número de operaciones. Así lo acreditan los principales rankings
anuales elaborados por LSEG (antes Refinitiv), Mergermarket, Dealogic y
Bloomberg.
La doble materialidad representa una oportunidad para mejorar la gestión de riesgos empresariales y reforzar la competitividad a través de la gestión responsable. Además,
muchas empresas se pueden ver afectadas tras la aprobación definitiva
por parte de la Unión Europea del Paquete Ómnibus y su relación con la Directiva de Información sobre Sostenibilidad Empresarial (CSRD, por sus siglas en inglés).
La doble materialidad se refiere a la evaluación empresarial sobre dos áreas: cómo su actividad impacta en el medioambiente y la sociedad y cómo los problemas sociales y ambientales (tipo ESG) pueden afectar a su rentabilidad y estabilidad financiera.
Un enfoque que ha ganado cada vez más visibilidad tras la aprobación de la Directiva CSRD (Corporate Sustainbility Reporting Directive) de la Unión Europea al establecer nuevos requisitos de reporting de sostenibilidad para las empresas europeas.
La CSRD, que reemplaza a la antigua Directiva de
Información No Financiera (NFRD), establece y estandariza cómo las
empresas deben proporcionar la información en sus memorias de sostenibilidad.
Precisamente, en esta normativa sobre sostenibilidad empresarial,
se establece la obligación de que cada empresa deberá llevar a cabo un
análisis de la materialidad basado en la doble materialidad. Un enfoque representa una oportunidad empresarial para mejorar la gestión de riesgos y reforzar la competitividad a través de una gestión responsable.
En primer lugar, es importante entender las dos dimensiones que componen la doble materialidad:
Materialidad de impacto: evalúa los efectos de la
actividad empresarial sobre el entorno social, ambiental y económico y
puede incluir la información sobre su cadena de valor. Por ejemplo, cómo
la emisión de residuos tóxicos de una empresa puede afectar a las
comunidades locales y al cambio climático.
Materialidad financiera: se centra en cómo
cuestiones de sostenibilidad pueden afectar al valor de la empresa, sus
flujos futuros y al acceso a financiación o gastos. Este enfoque incluye
riesgos y oportunidades, como la exposición de la empresa a eventos
climáticos extremos que pueden alterar su cadena de suministro o
aumentar sus costes operativos.
Ambas dimensiones son esenciales en la elaboración de los
informes de sostenibilidad, especialmente con el marco regulador de la
CSRD (Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa) y los ESRS
(Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad). Estos
estándares exigen a las empresas evaluar tanto los impactos que generan
como los riesgos y oportunidades que enfrentan, con una visión
prospectiva que considere el corto, medio y largo plazo.
4. Cómo implementar el análisis de la doble materialidad
El proceso para llevar a cabo un análisis de doble materialidad sigue pasos:
Identificación de temas relevantes: el primer paso
consiste en identificar impactos, riesgos y oportunidades (IROs),
normativas sectoriales y estándares aplicables, tendencias y
expectativas e impactos en la sociedad y medioambiente, así como otros
potenciales.
Evaluaciones bidimensionales: se deben evaluar
tanto el impacto financiero de las cuestiones de sostenibilidad como su
efecto sobre el entorno social y ambiental. Esto permite comprender cómo
cada aspecto de la sostenibilidad puede influir en la empresa desde
distintas perspectivas.
Participación de los grupos de interés: es
fundamental consultar a los stakeholders clave mediante diversos métodos
de investigación, como encuestas, entrevistas y focus groups, para
asegurar que sus perspectivas y expectativas sean tomadas en cuenta.
Validación directiva: este último paso consiste en
revisar y aprobar los temas priorizados, integración en la matriz de
doble materialidad para visualizar la importancia y preparación del
reporte o memoria de sostenibilidad.
5. Curso gratuito y online sobre doble materialidad
En el Pacto Mundial de la ONU España somos conscientes de la
necesidad que tienen los profesionales de adquirir una comprensión
profunda sobre cómo aplicar el concepto de doble materialidad y cumplir
con los requisitos de la CSRD. Por ello, hemos desarrollado el curso
gratuito y online Doble materialidad: qué es y cómo implementarla en tu empresa.
Este curso ofrece una guía detallada para comprender e implementar el análisis de la doble materialidad, abordando
no solo sus dimensiones, sino también cómo identificar los impactos,
riesgos y oportunidades (IROs), realizar la consulta a los grupos de
interés y cómo integrar estos aspectos en los Estándares Europeos de
Reporte de Sostenibilidad (ESRS) para cumplir con la CSRD.
a. Estructura del curso sobre doble materialidad
Este curso se divide en dos módulos:
Módulo 1. Significación y aplicación de la doble materialidad: introducción
del concepto, diferencias claves entre sus dimensiones y cómo aplicar
su enfoque cumpliendo con la normativa europea.
Módulo 2. Proceso de evaluación de la doble materialidad: en
este módulo se explora el proceso de evaluación de materialidad, desde
la identificación de impactos hasta la validación de resultados. Este
módulo también incluye puntos como cómo realizar una consulta efectiva a
los stakeholders o utilizar los criterios de materialidad de la CSRD.
En conclusión, el análisis de doble materialidad es
una herramienta estratégica esencial para cualquier empresa que quiera
liderar su mercado. Aquellas empresas y profesionales que quieran saber
cómo aplicar este enfoque, tienen la opción de inscribirse ahora en el
curso que se puede realizar a ritmo propio, Doble materialidad: qué es y cómo implementarla en tu empresa, y dar el primer paso hacia una gestión sostenible y más eficaz.
Javier Targhetta, presidente de Atlantic Copper, ha
mejorado su oferta económica por la unidad productiva de La Cartuja
Pickman, según ha podido saber este periódico. El precio de la oferta
inicial de Targhetta era de 120.000 euros y ha subido la puja hasta los
225.000 euros, a lo que hay que sumar el compromiso de pago de 550.000
euros de la deuda que mantiene la empresa propietaria de la fábrica con
la Seguridad Social por los 30 trabajadores que se subrogará, además de
lo que deberá pagar por la compra de las marcas, lo que exigiría un
desembolso total de 1,6 millones de euros.
El pasado 26 de diciembre, el Juzgado Mercantil 3 de Sevilla abrió
un plazo hasta la medianoche del 8 de enero para mejorar las ofertas,
presentar nuevas propuestas o renunciar a las que se hayan formulado.
Hasta entonces se habían presentado dos ofertas: una de Targhetta, al
que acompañan las empresarias chilenas Gabriela y Paola Luksic, hijas
del fundador del grupo industrial Luksic, y otra del fabricante
valenciano de porcelana Porvasal, que estuvo ligada a la familia Zapata,
actual dueña de La Cartuja Pickman. Porvasal ofertó 220.000 euros por
la unidad productiva, sin que haya mejorad esta propuesta, además de
comprometerse a subrogarse 34 trabajadores y destinar un millón de euros
de inversión a la fábrica durante los dos primeros años. Porvasal no
sólo no mejoró esa oferta, sino que ni siquiera la ha ratificado.
Ahora toca mover ficha a la administración concursal, que deberá
informar al Juzgado Mercantil de la que entiende es la mejor oferta. La
adjudicación se producirá con casi toda probabilidad antes de febrero,
ya que a final de enero finaliza el Expediente de Regulación Temporal del Empleo (ERTE) aprobado para los 34 empleados de la compañía Ultralta, en manos de la familia Zapata y propietaria de La Cartuja Pickman.
Por otra parte, Targhetta ha llegado a un acuerdo de compra
de las marcas de La Cartuja Pickman, ahora en manos de Nox Industrial,
que las adquirió en 2022 por 800.000 euros, aunque con la
condición de que Ultralta pudiera recomprarlas en un período de cinco
años si la fábrica sobrevivía, aunque tendría diferente precio si la
operación de retracto se efectuaba en el primer o en el quinto año. En
base a ese acuerdo, Targhetta compraría las marcas si el Juzgado
Mercantil le adjudica la unidad productiva. Entre las marcas están La
Cartuja de Sevilla desde 1841, La Cartuja de Sevilla, La Alacena, La
Cartuja de Sevilla Pickman, Pickman, La Bouchée Designed By La Cartuja
de Sevilla, Torre del Oro, Chef La Cartuja de Sevilla Sapin y Fine Clay
By La Cartuja de Sevilla.
De otro lado, Targhetta se ha garantizado también el uso de
las actuales naves de La Cartuja Pickman, propiedad de International
Crane and Equipment Company, una sociedad de la familia Zapata. El
empresario podría alquilarlas si resulta adjudicatario de la fábrica de
loza. Se trata de unas naves ubicadas en un polígono de Salteras
(Sevilla) que necesitan una inversión para mejorar sus cubiertas porque
tiene goteras cuando llueve. Las instalaciones, que llegaron a acoger
200 trabajadores, exceden en tamaño las necesidades actuales de la
fábrica.
Reflexiones sobre la NIA EMC, preguntas frecuentes, guías complementarias, aplicación práctica y otra documentación relacionada recopilada por el REA Auditores CGE.
Auditor de Cuentas (ROAC) | Presidente Comisión Auditoria Colegio Economistas (REA Catalunya – CEC) | IA aplicada & calidad | Socio Director
GPT-5.2 + Excel: la forma más rápida de pasar de “diario contable” a “asientos a revisar” (auditoría práctica)
Si haces auditoría de cuentas, sabes lo que ocurre cada cierre: te
llega el diario en Excel/CSV y, antes de empezar a probar, hay una
pregunta clave: ¿qué asientos reviso primero y por qué?
Con GPT-5.2 puedes montar en Excel un flujo muy simple (sin
macros) para priorizar asientos “de riesgo” y documentar el criterio de
selección.
Qué hace el Excel (ejemplo realista) He preparado una plantilla
con 300 líneas de asientos contables y campos típicos: Fecha | Nº
asiento | Cuenta | Debe/Haber | Importe | Usuario | Descripción |
Documento
Puntuación de riesgo (0–10) + “motivo” Para ordenar
la muestra en 30 segundos y que quede claro en el papel de trabajo por
qué se seleccionó cada apunte.
Cómo entra GPT-5.2 (lo interesante) GPT-5.2 no “hace la auditoría”, pero te acelera lo que más tiempo roba:
definir criterios consistentes de selección
traducirlos a fórmulas Excel limpias
preparar la lista de evidencia a solicitar al cliente (contratos, conciliaciones, soportes)
Ejemplo de uso (2 minutos) Le pegas 10–20 líneas del diario
(anonimizadas) y le pides: “Detecta patrones, sugiere banderas de
riesgo, dame la fórmula del marcador y una columna de ‘motivo’ para
documentarlo”.
Resultado: menos selección “a ojo”, más trazabilidad y más eficiencia.
Encuesta rápida ¿Dónde te interesa más ver la diferencia entre GPT-5.1 y GPT-5.2 en auditoría?
Analítica de asientos (diario y asientos manuales)
Periodificaciones e ingresos (corte, devengo, anticipos)
Revisión documental (contratos, memoria y anexos)
Otra (indica cuál en comentarios)
Si quieres la plantilla del Excel (300 asientos) te la comparto en el primer comentario