Bodegas Riojanas negociará con sus acreedores un plan de reestructuración para garantizar su viabilidad - Infobae25 Feb, 2026 07:45 a.m. ESP
La directiva de Bodegas Riojanas, en un encuentro mantenido con sindicatos, acordó la implementación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afecta a unos 70 trabajadores durante cuatro meses, motivado por la reducción de la producción registrada recientemente. Este proceso laboral se produce en un contexto de reestructuración financiera y operativa de la empresa, que busca asegurar la continuidad de sus operaciones y su viabilidad a largo plazo frente a la caída en resultados económicos. Según informó la propia compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el consejo de administración adoptó por unanimidad la decisión de iniciar negociaciones formales con los principales acreedores, apoyándose en lo dispuesto por el artículo 585 de la Ley Concursal, el cual habilita la comunicación al juzgado competente de la voluntad de negociar tras detectar probabilidad de insolvencia o una insolvencia inminente.
De acuerdo con lo publicado por la empresa y recogido por la CNMV, Bodegas Riojanas dispondrá ahora de un periodo mínimo de tres meses para entablar este diálogo con los acreedores, sin que ello afecte a la normalidad de sus actividades cotidianas. La bodega, conocida por marcas como Monte Real y Viña Albina, pretende alcanzar un acuerdo que permita reestructurar su deuda y estabilizar sus finanzas tras encadenar varios ejercicios con resultados negativos.
El medio reportó además que, a finales de 2024, la empresa ubicada en Cenicero (La Rioja) logró pactar la refinanciación de más de 26 millones de euros con el 99% de sus entidades financieras acreedoras. Esta medida permitió, en parte, aliviar las responsabilidades de pago de la sociedad, aunque no fue suficiente para frenar la tendencia de pérdidas que padece la bodega. Como respuesta complementaria a esta situación, en noviembre del año pasado, Bodegas Riojanas llevó a cabo una ampliación de capital por un máximo de 8 millones de euros, dirigida a robustecer los fondos propios y a reducir el volumen de deuda pendiente.
Según consignó el medio, las cuentas anuales remitidas por la compañía muestran que en el año 2024 Bodegas Riojanas arrojó pérdidas cercanas a los 1,9 millones de euros. Estas cifras contrastan con el saldo positivo de 145.000 euros notificado en el ejercicio anterior, lo que apunta a un deterioro significativo en el balance financiero de la sociedad. Solo en el primer semestre de 2025, la bodega informó un nuevo resultado negativo de 129.000 euros, lo que refleja la persistencia de los problemas económicos que enfrenta la firma durante el ejercicio actual.
El expediente de regulación de empleo y las medidas de refinanciación responden, según la información publicada por la CNMV, a las dificultades derivadas del menor volumen de producción, una coyuntura que obligó a la empresa a tomar decisiones para proteger la estabilidad del negocio y buscar salidas negociadas con los acreedores, con el fin de sortear una potencial insolvencia. La Ley Concursal española, en su artículo 585, permite a las empresas comunicar su voluntad de iniciar negociaciones para presentar un plan de reestructuración antes de que la situación económica derive en un concurso de acreedores obligatorio.
A la espera de los resultados de las negociaciones en curso, la compañía mantiene que todas sus operaciones ordinarias seguirán desarrollándose con normalidad. La dirección pretende acordar las soluciones necesarias junto a los acreedores para garantizar la sostenibilidad del grupo vinícola, que figura entre las principales bodegas históricas de la región de La Rioja y del sector en el país. Tal como detalló la empresa en su comunicación con la CNMV, el objetivo prioritario es mantener la actividad y la plantilla, así como resolver la situación financiera a través de acuerdos que consoliden la posición de Bodegas Riojanas en el mercado vitivinícola español.
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