sábado, 14 de febrero de 2026

elConfidencial.com: Jaime Echaide, experto en trabajar en Big Four: "En un año de auditoría aprendes más que en un año de máster"

Dar el salto al mundo financiero desde la universidad no siempre es sencillo, especialmente fuera de los grandes campus privados 

Entrar en una Big Four sigue siendo, para muchos recién graduados, una de las puertas más claras al mundo financiero. Jaime Echaide lo sabe bien. Graduado en ADE bilingüe por la Universidad de Murcia, dio sus primeros pasos profesionales en auditoría en Price y hoy es manager en el área de Deals de KPMG en Madrid. Su recorrido sirve para desmontar mitos y poner cifras, horarios y aprendizajes reales sobre la mesa.

Echaide recuerda que, cuando estaba en la universidad, apenas se hablaba de las Big Four como salida profesional. “Es llamativo, porque son una opción muy recurrente para quien quiere dedicarse a las finanzas”, explica. En su caso, llegó casi por casualidad, a través de unas prácticas en Price tras enviar un correo directo y “a puerta fría”. Aquella decisión marcó su carrera: cuatro años intensos en auditoría, pasando de becario a senior, con una doble promoción incluida durante la etapa más dura del covid. 

 

El trabajo, admite, no es sencillo. La auditoría tiene picos de carga muy claros, sobre todo entre enero y junio, cuando se concentran los cierres contables. Jornadas largas, semanas exigentes y momentos de mucha presión forman parte del paquete. A cambio, ofrece una inmersión acelerada en las tripas de las empresas. “Ves sectores distintos, hablas con directores financieros, controladores, responsables de negocio… El aprendizaje es brutal”, señala. De ahí su frase más repetida: un año en auditoría equivale a varios cursos teóricos seguidos.

En cuanto al salario, Echaide es claro y huye del triunfalismo. Los primeros sueldos no son espectaculares: un becario cobra alrededor de 400 euros al mes y un junior ronda los 22.000 euros brutos anuales.“No entras por lo que ganas, sino por lo que aprendes y por las puertas que se abren después”, dice. 

Ese bagaje fue lo que le permitió dar el salto al área de M&A y due diligence financiera en KPMG, donde hoy analiza empresas que están a punto de ser compradas o vendidas por fondos de inversión y grandes grupos. Su día a día mezcla Excel, presentaciones en inglés y muchas horas de análisis para detectar riesgos ocultos en balances y cuentas de resultados. “Ahora el cliente no quiere un informe de auditoría, quiere saber cuánto vale realmente una empresa y qué hay detrás de los números”, explica.

Más allá de la técnica, Echaide reconoce que el trabajo también le ha cambiado la forma de entender el éxito. Si al principio primaba la ambición y el ascenso rápido, con los años ha ganado peso el equilibrio personal. “Es importante que el trabajo te motive, pero también poder hacer deporte, cuidar tus relaciones y tener vida fuera de la oficina”, reflexiona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario