jueves, 29 de marzo de 2012

LibreMercado.com: Los auditores desvelan el gran descontrol en las contrataciones públicas

Los auditores desvelan el gran descontrol en las contrataciones públicas
Las ofertas económicas más bajas no suelen ser elegidas, a causa de la valoración de otros criterios subjetivos.

Pablo Molina 2012-03-29
La Intervención General de la Administración del Estado (Igae), dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, ha dado a conocer su informe sobre los Planes de Control Financiero Permanente y Auditoría Pública correspondientes al ejercicio de 2010.

En este informe, el órgano fiscalizador pone de manifiesto el abuso que la administración hace de determinadas fórmulas para la adjudicación de contratos del Estado, que minusvaloran el precio ofertado por los concurrentes frente a otros criterios técnicos de aplicación subjetiva, lo que da como resultado un evidente perjuicio para las arcas públicas ya que no se selecciona la oferta económica más ventajosa, sino la que cumple otros requisitos valorados discrecionalmente por los miembros de cada Mesa de Contratación.

Hay que aclarar que todas las ofertas que acceden a la fase final de un concurso público pasan una criba en la que se acredita que cumplen los requisitos técnicos establecidos en los pliegos de cláusulas que rigen cada contratación, de tal forma que en la valoración final de las ofertas presentadas todas las empresas aspirantes han demostrado su capacidad para ejecutar cumplidamente las exigencias del contrato.

Constatado este hecho, la lógica dicta que la administración eligiera principalmente para adjudicar el concurso en cuestión a la empresa que hubiera presentado la oferta económica más ventajosa. No es así, porque en ese momento procesal entran en juego otros condicionantes que desvirtúan el interés general que exigiría aprovechar ese ahorro evidente.

El mecanismo consiste en que el órgano encargado de adjudicar el contrato (obra, suministro o servicio) puede, según las bases de cada concurso, valorar con mayor puntuación aquellas ofertas que, teniendo un precio mayor, presenten una serie de características "técnicas" que los responsables de la adjudicación puntúan según su criterio dentro de los márgenes, muy amplios, establecidos en los pliegos de cláusulas administrativas que rigen la contratación.

La gestión de estos concursos llega al extremo asombroso de que, en muchos casos, una oferta más baja es incluso una circunstancia que penaliza a la empresa en cuestión si se desvía excesivamente de la media de bajas propuestas por el resto de entidades aspirantes.

Así pues, el informe de la Intervención General del Estado pone de manifiesto que la mayoría de contratos del Estado se adjudican no a la empresa que oferta un precio menor, sino a la que, a criterio del órgano de contratación, cumple otra serie de requisitos ajenos al precio ofertado. En concreto, tan sólo el 17% de los contratos públicos estudiados en el informe fueron adjudicados aplicando criterios proporcionales, en los que el precio más bajo fue una circunstancia apreciada con el peso que le corresponde en la valoración total para su adjudicación.

A esa circunstancia de discrecionalidad que permite a los órganos políticos elegir a empresas cuyas ofertas son más elevadas, se une el hecho de que en los pliegos de condiciones para contratos, especialmente de suministros, los requisitos exigidos son tan exhaustivos que sólo los cumple un determinado producto comercial, del que se ha reproducido "su foto" para evitar la posibilidad de que otras ofertas similares puedan competir.

De esta forma no es de extrañar que, por ejemplo, los smartphone elegidos para los diputados y senadores sean sólo de dos determinadas marcas, a despecho de otras con prestaciones similares pero mucho más baratas, o que incluso en el papel higiénico para el Cuerpo Nacional de Polícia todos los españoles tengamos también que abonar un precio un 50% por encima de su valor de mercado.

lunes, 26 de marzo de 2012

LibertadDigital.com: El acertijo contable, por Amando de Miguel

Con el número Pi y el teorema de Pitágoras, los griegos calcularon el radio de la Tierra y la longitud de la circunferencia. El cálculo se perdió, gracias a lo cual Colón se embarcó para llegar a Ceilán por el Oeste. A veces los errores son providenciales.
26/3/2012 - 02:54 - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/opinion/2012-03-26/amando-de-miguel-el-acertijo-contable-5114310/

Lo sabía. He recibido docenas de respuestas al acertijo numérico de la semana pasada. Me es imposible dar cuenta de todos los detalles. Algunos me insertan un esquema de contabilidad para ver dónde se esconde el travieso euro. Miguel Ángel García Martínez da en el blanco: “El truco está en sumar el último euro a la derecha en vez de descontarlo”. Jack Goldfinger razona que “el principio básico de la contabilidad es no mezclar el haber con el deber”. Jorge Rodríguez de la Nuez especifica que “la solución es contemplar el asunto desde la deuda, no desde el préstamo”. Francisco Moreno Doncel, que es un listo, interpreta el juego: “El motivo principal de estas líneas es rechazar que usted nos plantee ese problemilla de los zapatos haciendo como que no sabe la solución con la excusa de que es de Letras y haciendo un planteamiento falaz”. En realidad, el planteamiento no lo hacía yo sino mi primo, Pepe Escuder, que es ingeniero. Transcribí el mensaje como una especie de prueba de la interactividad de esta seccioncilla. Ha funcionado. Aunque aquí tratamos asuntos del lenguaje escrito o hablado, también cuentan los números y hasta los gestos y los silencios. Resulta lamentable la dicotomía de Letras o Ciencias que tuvimos que adoptar de adolescentes.

La resolución de enigmas numéricos o simbólicos es algo que siempre ha fascinado al pueblo. Es un buen ejercicio del intelecto, sobre todo el de los chicos. Vale lo mismo hacer sudokus, crucigramas, juegos de magia o adivinanzas. Recuerdo que mi abuelo Amando, cuando tenía yo 11 años, me planteó un enigma que empezaba así: “Adiós bando de las cien palomas…”. Al parecer, ningún inocente lo había adivinado, pero yo saqué fácilmente la solución, pues no era más que una sencilla ecuación de primer grado. Entonces se estudiaba álgebra a los 11 años. No sé ahora. Mi abuelo se quedó maravillado de que un mocoso como yo pudiera dar con la solución del problema. En cambio, él me maravilló por la sagacidad con el cálculo de sacos que podían salir de un montón de trigo. Simplemente, daba una vuelta al montón y contaba los pasos. Así obtenía la longitud de la circunferencia. Dividía esa longitud por un poco más de seis, y así calculaba el radio del montón (un cono). La altura del montón la calculaba a ojo. Hacía otros cálculos simples y averiguaba el volumen de trigo. Lo maravilloso del asunto es que mi abuelo manejaba continuamente la noción del número pi sin haber oído hablar nunca de su existencia. Entendí perfectamente cómo habían llegado los griegos a ese número mágico. Con ese número y el teorema de Pitágoras (que no lo descubrió Pitágoras sino que se debe a los antiguos egipcios), los griegos calcularon perfectamente el radio de la Tierra y la longitud de la circunferencia. Ese cálculo se perdió, gracias a lo cual Colón se embarcó para llegar a Ceilán por el Oeste. A veces los errores son providenciales.

(Notas para encontrarnos. El lunes doy una conferencia en Lorca sobre Sociología de la familia. El martes presento mi novela “Judíos en la ciudad de los ángeles” en la Asociación Sefarad-Israel, calle Mayor, 69, junto al antiguo Ayuntamiento, plaza de la Villa, Madrid. Me hace mucha ilusión  que en alguna conferencia aparezca un libertario o un fesibukero. Así se cierra el círculo de la interactividad).

Alfonso Blanco me cuenta un suceso de otro abuelo actual. Le dice a su nieto: “Mira, cuando yo era niño como tú eres ahora, mi mamá me mandaba a la tienda que había en la esquina con 100 pesetas, lo que ahora son 60 céntimos de euro, para hacer la compra. Yo regresaba a casa con dos envases de mantequilla, dos litros de leche, un saco de patatas, dos quesos, un paquete de azúcar, una barra de pan y una docena de huevos”. El nieto le  responde: “Abuelo, ¿en tu época no había cámaras de vigilancia?”. - Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/opinion/2012-03-26/amando-de-miguel-el-acertijo-contable-5114310/ 

- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/opinion/2012-03-26/amando-de-miguel-el-acertijo-contable-5114310/

miércoles, 9 de noviembre de 2011

LibreMercado.com: Olympus admite que ha maquillado sus cuentas durante décadas

Olympus admite que ha maquillado sus cuentas durante décadas - Libre Mercado
La empresa ha despedido con efecto inmediato al director y vicepresidente ejecutivo, Hisashi Mori, por su implicación.
LIBRE MERCADO
El fabricante japonés de cámaras fotográficas Olympus ha reconocido que la compañía lleva décadas maquillando sus cuentas financieras para retrasar la publicación de las pérdidas provocadas por algunas inversiones, según informó la empresa en un comunicado.

En concreto, la compañía informa de que ha descubierto que desde la década de los 90 se ha retrasado la publicación de pérdidas derivadas de valores de inversión, así como que se han utilizado una serie de pagos, incluida financiación de adquisiciones, para cubrir este retraso en la publicación de las pérdidas, informa Europa Press.


En otro comunicado, añade que los honorarios pagados a los asesores y la financiación para la recompra de acciones preferentes relacionada con la adquisición de Gyrus Group, así como los fondos para la compra de tres nuevas empresas nacionales (Altis, NEW CHEF y Humalabo), fueron utilizados para maquillar esas pérdidas, empleándose en parte para cubrir pérdidas que no se produjeron.



Asimismo, el consejo de administración de la empresa ha despedido con efecto inmediato al director y vicepresidente ejecutivo de Olympus, Hisashi Mori, por su implicación en el maquillaje de las cuentas financieras. Además, informa de que el auditor de la empresa, Hideo Yamada, ha mostrado su voluntad de presentar su dimisión por su participación en este asunto. La compañía incide en su compromiso de aportar toda la información que vaya descubriendo para que el Comité que investiga las cuentas de la compañía pueda averiguar la verdad sobre lo ocurrido y se disculpa una vez más antes sus inversores, accionistas y socios por todas las molestias causadas.

Pérdidas por más de 930 millones de euros
Las pérdidas por inversiones que el fabricante japonés Olympus ha encubierto desde la década de 1990 podrían superar los 100.000 millones de yenes (930 millones de euros), según fuentes financieras recogidas hoy por la agencia local de noticias Kyodo. Olympus no precisó la cuantía de las pérdidas encubiertas, pero una fuente financiera citada hoy por Kyodo apuntó a que pueden llegar a ser de más de 930 millones de euros.

El caso salió a la luz ayer después de que un comité de control creado por el propio fabricante investigara las acusaciones de supuestos pagos irregulares efectuados por la compañía en adquisiciones entre 2006 y 2008. Esas acusaciones fueron vertidas por el ex presidente de Olympus Michael Woodford, destituido a mediados de octubre por supuestas diferencias con el resto de la cúpula directiva en su modo de gestión. Sin embargo, tras su cese Woodford denunció que éste se había producido por cuestionar operaciones irregulares en el pago de comisiones relacionadas con adquisiciones pasadas.

En medio de la controversia, Olympus trabaja ahora a contrarreloj para tener listo su balance de resultados entre abril y septiembre, primera mitad del año fiscal nipón, para la semana que viene. Por ley, las empresas japonesas deben entregar sus resultados en un máximo de 45 días después de la finalización del trimestre o semestre fiscal, y en el caso de Olympus el plazo se cumple el próximo lunes, informa EFE.

En caso de no hacerlo dentro del plazo, la empresa corre el riesgo de que la Bolsa de Tokio la ponga "bajo supervisión", lo que podría suponer su exclusión del parqué, indicó hoy el diario económico Nikkei. Además, si se comprueba que Olympus emitió en su día informes falsos, el regulador de la Bolsa tokiota evaluará si tuvieron un "efecto material" entre los inversores, lo que en caso de confirmarse también conllevaría su exclusión del mercado.

viernes, 7 de octubre de 2011

CompromisoRSE.com: AECA inicia un proyecto de investigación sobre Información Integrada

Aeca inicia un proyecto de investigación sobre Información Integrada.

AECA OBTIENE EN SU MEMORIA DE RSE LA CALIFICACIÓN A+ DEL GRI

07/10/2011 08:46:28 La Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (Aeca) obtiene en su Memoria de RSE la calificación A+ del Global Reporting Initiative (GRI) e inicia un proyecto de investigación sobre Información Integrada.
La Memoria Aeca 2010 contiene información de sus actividades, gobierno y responsabilidad social corporativa, así como su primer Informe Integrado sobre información financiera y no financiera. Con esta publicación, la asociación se convierte en una de las 12 compañías y entidades españolas registradas en el GRI con Informe Integrado 2010 y una calificación A+.
El Global Reporting Initiative (GRI) ha remitido a Aeca la denominada Declaración de Control del Nivel de Aplicación de GRI, en la cual se "declara que la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas ha presentado su Memoria AECA 2010: Actividades, Gobierno y Responsabilidad Social Corporativa - Informe Integrado a los servicios de GRI quienes han concluido que la memoria cumple con los requisitos del Nivel de Aplicación A+". El signo + lo da la verificación externa de la memoria efectuada por una entidad verificadora independiente.
Proyecto de Información Integrada
Por iniciativa de la Comisión de Responsabilidad Social Corporativa de Aeca, en el marco de la investigación desarrollada a lo largo de los últimos cinco años, se pone en marcha un nuevo Proyecto de Investigación sobre Información Integrada.
Partiendo de la base que representan los resultados obtenidos en investigaciones precedentes, se pretende elaborar un marco de referencia para la integración de la información financiera y no financiera, apoyada en una tecnología de libre utilización, el Extensible Business Reporting Lenguage (XBRL), que permita una aplicación efectiva por cualquier tipo de empresa u organización.

domingo, 24 de julio de 2011

Expansión.com: El Tribunal de Cuentas se enfrenta a las auditoras por el sector público

El Tribunal de Cuentas se enfrenta a las auditoras por el sector público
La institución advierte a los gobiernos autonómicos y a los ayuntamientos que son ella y los órganos regionales correspondientes los que tienen la competencia para fiscalizar sus gastos.
24.07.2011 M.Valverde. Madrid

El Tribunal de Cuentas ha advertido a los nuevos gobiernos autonómicos y municipales, salidos de las elecciones del pasado de 22 de mayo, contra la intención de contratar auditorías sobre el sector público con compañías privadas.

El órgano fiscalizador sale así al paso de los anuncios que, en este sentido, han hecho las diferentes administraciones autonómicas y municipales con motivo de los cambios de Gobierno que se han producido. El PP, que ganó de manera aplastante las elecciones del 22 de mayo, ha hecho este tipo de anuncios ante el temor de encontrarse agujeros contables al hacerse cargo de la gestión. Por ejemplo, el nuevo Gobierno de Castilla-La Mancha ha declarado que el déficit real que se ha encontrado tras la gestión socialista equivale al 6,4% de su PIB.

Las cuatro grandes firmas de auditoría, como Deloitte, PwC, Ernst & Young y KPMG ya se están preparando para luchar por los diferentes contratos de las administraciones públicas, como adelantó EXPANSIÓN el pasado día 11.

Sin embargo, el Tribunal de Cuentas señala que la Constitución y las normas que regulan su funcionamiento, le encomiendan “la fiscalización externa de todas las entidades públicas, sin perjuicio de las competencias que tengan atribuidas los órganos de control externo de las comunidades autónomas en su respectivo ámbito de actuación”.

Es más, la institución afirma categórica lo siguiente: “La correcta interpretación de la legislación y de la Ley de Auditoría de Cuentas permite concluir, de manera inequívoca, por una parte, que la fiscalización externa del Gobierno central, de las comunidades autónomas y de las entidades locales es una función pública exclusiva del Tribunal de Cuentas” y de los órganos similares regionales.

Por otra parte, “ningún auditor privado –continúa el Tribunal de Cuentas–, persona física o jurídica, puede fiscalizar ni auditar a ninguna Administración Pública”.

La institución admite que los auditores privados “pueden colaborar en el control externo o interno, pero dicha colaboración habrá de estar justificada por la falta de medios [públicos] para hacer las actuaciones programadas”.

viernes, 31 de diciembre de 2010

elPaís.com: Auditores, ¿competitivos e independientes?, por Ignacio Arroyo

Auditores, ¿competitivos e independientes? | Edición impresa | EL PAÍS

Ignacio Arroyo Martínez
31 DIC 2010  

El pasado 30 de junio se modificó la Ley de Auditoría de Cuentas, vigente desde 1988. La reforma es relevante pero ha dejado pendientes dos cuestiones esenciales: la concentración de poder y la independencia de los auditores.

Conviene recordar, en primer lugar, que los 22 años de vigencia de la Ley 19/1988 han probado la importancia y eficacia de esta norma al servicio de uno de los principios rectores, y constitucionales, de nuestro sistema económico: la libertad de empresa. Porque nuestras economías se asientan en esa doble libertad económica donde, por un lado, los agentes económicos son libres para iniciar cualquier actividad económica lícita, y por otro lado, una vez en el mercado han de respetar la libre concurrencia. Sin embargo, ese mercado libre y competitivo, difícilmente puede sobrevivir si no va acompañado de la transparencia informativa de las empresas, salvando la confidencialidad del know how del negocio. De ahí la necesidad de regular minuciosamente tres cuestiones esenciales: qué datos se deben publicar, cómo se prueba la veracidad y cuáles son las consecuencias del incumplimiento.

Un grave fallo del sistema: la empresa auditada nombra y paga a la empresa auditora

El ordenamiento español, siguiendo criterios aceptados internacionalmente y aplicando las directrices comunitarias, contiene un conjunto de disposiciones bajo la denominada legislación contable, en base a la cual los empresarios elaboran los datos contables, que ofrecen la imagen económica, patrimonial y financiera de sus empresas. Mas no todos los datos son públicos. Para salvaguardar la confidencialidad ("la contabilidad de los empresarios es secreta" proclama el artículo 32 del Código de Comercio), la ley exige publicar, mediante el depósito en el Registro Mercantil del domicilio social, únicamente las cuentas anuales; esto es, la memoria, el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio. Con esos documentos, redactados o formulados por los administradores y aprobados por la junta de socios, tanto los propios socios, como los trabajadores, los acreedores, la Administración pública y en general los terceros, competidores o no, pueden conocer la situación del sujeto económico que opera en el mercado. A través de las cuentas se desvela la situación económica, patrimonial y financiera, se conocen los flujos y los cambios en el patrimonio, pero no se desvela cómo se han obtenido esos resultados, prósperos o adversos, del negocio.

Sin embargo, el sistema sería insatisfactorio si se confiara exclusivamente al propio empresario la elaboración, aprobación y fiscalización de sus datos contables, pues suscitaría el problema de la credibilidad, máxime en un mercado competitivo. Por tanto, un sistema de control, re-visión o auditoría resulta esencial, precisamente para garantizar que esa deseada transparencia informativa sea creíble por veraz.

Llegados a este punto, existen diversas técnicas al servicio de esa finalidad revisora, imponiéndose finalmente el de la auditoría externa, consistente en confiar a profesionales cualificados, ajenos e independientes, la valoración de la contabilidad, emitiendo opinión sobre la conformidad con los principios contables. El auditor no rehace la contabilidad, se limita a detectar, a través de técnicas universalmente probadas, que los datos contables responden a la realidad y se expresan con claridad suficiente. En definitiva, su informe, técnico e independiente, es garantía de fiabilidad de las cuentas publicadas por el empresario.

Publicadas las cuentas y revisadas por el auditor, el sistema resultaría incompleto si la inobservancia de las normas no llevara aparejada una sanción. Por eso la ley tipifica una serie de infracciones y sanciones, y distingue las referidas al empresario y las previstas para el propio auditor que incumple sus obligaciones. Pero más allá de las sanciones legales, las salvedades contenidas en el informe de auditoría constituyen la sanción más temida por el empresario, pues son un adelanto de la reprobación social y del mercado a su gestión contable. De ahí que, frecuentemente, la revisión contable permite corregir deficiencias, aclarar partidas, suplir lagunas y hasta rectificar errores, de suerte que las cuentas finalmente aprobadas y depositadas queden limpias de salvedades.

Llegados a este punto, es fácil comprender que el corazón de la disciplina contable descanse en la función revisora. Y más exactamente en la competencia e independencia de sus protagonistas: los auditores, únicos árbitros del sistema. Pero ¿son verdaderamente independientes? ¿Quién les nombra, quién les paga y quién juzga su labor revisora? ¿Y actúan en régimen de libre competencia? Contestando esas preguntas, la experiencia ha mostrado las graves fallas del sistema: la empresa auditada nombra y paga a la empresa auditora. Más delicado todavía: son los administradores los que contratan y pagan, por cuenta de la empresa, siendo ellos mismos los que formulan las cuentas objeto de la auditoría. Y en el sistema español, la cuestión deviene crítica, pues al no existir una Administración dual (en contraste con los ordenamientos alemán y francés que reparten las competencias entre el consejo y el órgano de vigilancia, o el italiano que encomienda el control de la legalidad a un colegio sindical), el poder se concentra en los administradores, reflejo directo de la misma mayoría que controla y aprueba las cuentas en la junta de accionistas.

O sea, la necesaria división de poderes se diluye, haciendo más necesario que el órgano de fiscalización sea no solo externo o ajeno al entramado societario, sino verdaderamente imparcial e independiente. ¡Imagínese un sistema judicial donde los jueces son contratados y pagados por el justiciable! Por otra parte, en referencia a la libre concurrencia, es sabido que cuatro empresas de auditoría (Deloitte, Ernst & Young, KPMG y Pricewaterhouse) se reparten el 90% del mercado de la auditoría de las grandes empresas españolas y europeas.

Ante esa situación fáctica cabe preguntarse: ¿Qué hacer para que el control de la veracidad contable esté en manos de expertos verdaderamente imparciales y competitivos?

La doctrina científica ha elaborado varios criterios para reformar el sistema vigente. Entre otros, los siguientes. Auditores funcionarios pagados directamente por el Estado, e indirectamente por el empresario mediante un arancel o sistema tarifario. Nombramiento del auditor por un funcionario, llámese juez, registrador mercantil o autoridad garante del mercado, evitando así que sea designado por el empresario auditado. Limitación anual del mandato. Rotación obligatoria, prohibiendo la repetición con un mínimo de cinco, siete o diez años. Separación de las funciones de asesoría, contabilidad, auditoría y control de legalidad, declarándolas incompatibles. Agravación de la responsabilidad de los auditores. Fraccionar la concentración oligopolística, fomentando el consorcio de las pequeñas y medianas empresas de auditoría. Y desde luego sometiendo a auditoría pública a las propias empresas de auditoría.

Afortunadamente, de alguna de estas propuestas se acaba de hacer eco el Libro Verde para la reforma del mercado de auditoría europeo, anunciando así tiempos de reforma.

Pero más importante que las necesarias mejoras técnicas, lo relevante es el código ético. Comprender que el auditor se debe a su profesión, a sus conocimientos, y no a quien le nombra. Es un colaborador del empresario, pero imparcial e independiente; es decir, está al servicio de la función revisora, capaz de garantizar la fiabilidad de los datos contables para que el mercado pueda ser verdaderamente libre, leal y competitivo. Su trabajo es por encargo de uno, pero a favor y en beneficio de todos, de ahí que la solución pase por cuidar e insistir en los valores éticos de la profesión.

Ignacio Arroyo Martínez es abogado y catedrático de Derecho Mercantil en la UAB.

laVozdeGalicia.es: Manuel Pardo: «Del informe de auditoría se deduce que han falseado las cuentas»

Manuel Pardo: «Del informe de auditoría se deduce que han falseado las cuentas»

El que fue líder del movimiento de pequeños accionistas volvió a poner contra las cuerdas a Lendoiro en la junta con acusaciones para las que el dirigente no tuvo respuesta

a coruña/la voz.

Después de no intervenir activamente en las juntas de accionistas de los dos años anteriores (2008 y 2009), en la primera en protesta ante la falta de información y en la segunda por asuntos personales, Manuel Pardo volvió a situarse frente a Lendoiro en la asamblea del pasado miércoles. El auditor puso, una vez más, contra las cuerdas al presidente del Deportivo con acusaciones y preguntas para las que el máximo mandatario blanquiazul no encontró respuesta.

-¿Qué sensación le queda tras esta nueva junta?

-Desilusión. Es el sentimiento que tengo, porque cada vez acuden menos accionistas. Y los entiendo. Yo voy porque quiero votar no y como ya he comprobado que delegando en Lendoiro con la orden de que vote no, a lo que está obligado, no lo hace, pues no me queda más remedio que acudir, exponer mis argumentos e introducir yo mi voto en la urna.

-¿El movimiento del 2007 sirvió para algo?

-Pedíamos transparencia en las cuentas y ahora la hay. Muchas de las cosas que yo decía antes de esa fecha en las juntas eran hipótesis. Ahora, no. Todo viene reflejado. Y por eso, cuando ahora subo al estrado y digo lo que digo, me limito a leer lo que dice la memoria y lo que dice el informe de la auditora. Y por eso digo con certeza, no especulo, que hay un agujero de 83 millones de euros, pérdidas no declaradas... 

-El miércoles echó mano del Código Penal. ¿Era una amenaza al consejo de administración?  

-No, a ver. Yo dije, y lo reitero, que le artículo 290 del Código Penal señala que los administradores de una sociedad que falseen las cuentas anuales u otros documentos serán castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Yo no digo que eso vaya a suceder. Pero hice esa precisión porque del informe de auditoría se desprende que han falseado las cuentas. En concreto, en los puntos del 4 al 7, y el 8 y 9 hablan de salvedades concretas que afectan a las cuentas.  

-Entre usted y Lendoiro se ponen a hablar de activo, pasivo, fondo de maniobra, amortizaciones, deuda neta, bruta... y la mayoría de los accionistas se pierden. Por ejemplo, ¿el agujero de 83 millones del que habla de dónde sale?  

- El agujero consiste en que desde que este consejo se hizo cargo ha cometido una serie de irregularidades para cubrir pérdidas. Ha incumplido la normativa contable. Esto es que, si uno tiene previsto cobrar en los próximos años un millón de euros por su nómina, pues ya lo cuenta como activo, es decir, como dinero que ya tiene, cuando es posible que, por lo que sea, su empresa no le pague o que deje de trabajar o lo que sea. Lo de la tasación del estadio es como si alguien vive en un piso alquilado y el valor del piso lo pone como activo, diciendo que es suyo ese dinero. Eso no puede ser.