Ya hay auditoría de las cuentas de 2011 de la Fundación del Centro Niemeyer. El informe de Deloitte es, según la consejera de Cultura, «no desfavorable», aunque emite cinco salvedades, entre otras la no justificación de una serie de gastos por valor de 182.616 euros. Así lo señaló ayer Ana González minutos después de concluir la reunión del patronato de la Fundación al que presentó el balance de 2011 y el mencionado informe. El ejercicio terminó con un déficit de 2.225.297 euros, de los que 1,2 millones se corresponden con provisiones a la espera de la resolución sobre la posible devolución de parte de las subvenciones concedidas por el Principado. La Fundación no descarta pedir responsabilidades, aunque asegura que todavía es necesaria más documentación para aclarar diferentes cuestiones.
Según la nota de prensa emitida ayer por la Fundación, el informe de Deloitte concluye que «las cuentas anuales reflejan la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la Fundación y de los resultados de sus operaciones correspondientes al ejercicio anual terminado a 31 de diciembre de 2011, de conformidad con el marco normativo de información financiera que resulta de aplicación».
La empresa auditora establece cinco salvedades, aunque aclara que «ya habían sido detectadas y puestas de manifiesto por la propia Fundación en el proceso de elaboración de las cuentas». La primera salvedad está basada en la ampliación del déficit del año 2010 tras incluirse en los resultados de ese ejercicio una serie de facturas no aceptadas inicialmente por el auditor de las cuentas de ese año y que ahora han sido revisadas y aclaradas. Suman 461.127 euros y se contabilizan en 2011.
La segunda salvedad se refiere a facturas, gastos de VISA, arqueos de caja o gastos por servicios y en proyectos que no se justifican, así como problemas con respecto a facturas provenientes de contrataciones internacionales, todo ello suma 589.526 euros. Sus dudas sobre si es necesario hacer provisiones ante la posibilidad de que Hacienda reclame algún pago de impuestos y las dudas sobre el valor del inventario de la tienda del Niemeyer a su cierre en diciembre de 2011 al no haber realizado Deloitte esa valoración, son dos de las otras salvedades.
La última es la falta de información suficiente para saber si la provisión de 1,2 millones es la ajustada para hacer frente al pago de posibles devoluciones de subvenciones al Principado, una reclamación que sigue en estudio y sobre la que comienza ahora a emitirse resoluciones, según aclaró la consejera.
Las cinco salvedades
Material de merchandising y publicitario. El material que la Fundación del Centro Niemeyer tenía en la tienda del centro a 31 de diciembre de 2011 está valorado en 17.706 euros. Deloitte informa que no ha estado presente en la realización del inventario a 31 de diciembre de 2011, ya que fueron contratados con posterioridad. Además señala que no ha dispuesto de información que les permita determinar que el valor recuperable es superior al valor contable registrado. Así, introduce la salvedad de que «no puede concluir sobre la razonabilidad del valor de las existencias».
Posible provisión para el pago de impuestos. Debido a las diferentes interpretaciones de la legislación fiscal vigente en cuanto al tratamiento aplicado a algunas de las transacciones realizadas por la Fundación del Centro Niemeyer en el desarrollo de sus actividades, unidas a ciertas limitaciones de información existentes para ejercicios abiertos a inspección, Deloitte señala en la auditoría que «no se puede concluir sobre la propiedad de las liquidaciones de impuestos realizadas». Además pone de manifiesto que en las cuentas no existe provisión alguna para hacer frente al pago de más impuestos.
Razonabilidad de algunos gastos y facturas internacionales. Señala que existen «descuadres en el arqueo de caja, partidas pendientes de aplicación cuyo origen se desconoce, gastos cargados en las tarjetas VISA de los que no se tiene justificación documental e invitaciones realizadas en la cafetería y en el restaurante de las que se desconoce el propósito y los destinatarios». Suman 182.616 euros. Además, existen facturas por valor de 57.975 euros que «mantienen discrepancias formales con la legislación española» y gastos de 348.935 euros, «principalmente contrataciones internacionales», en la misma situación.
Ajustes de la Fundación en las cuentas de 2010. La auditoría de las cuentas de 2010 reflejaba que la Fundación no disponía de facturas y otra documentación de determinados gastos. En los trabajos para la elaboración de las cuentas de 2011 la Fundación lo ha aclarado «parcialmente». Se han registrado gastos por servicios prestados por un importe de 441.220 euros. Además se corrigió la contabilización en 2009 de 19.908 euros como un pago anticipado a un acreedor por un servicio que se iba a percibir en el futuro. Y la Fundación no reconoce la deuda de 36.000 euros con un acreedor.
El análisis que Deloitte hace sobre el trabajo que la Fundación del Centro Niemeyer realizó en 2011 en materia administrativa y económica deja ver que en esta gestión hubo importantes lagunas e incluso desconocimiento de legislación básica, como la relacionada con la justificación de las subvenciones ante las administraciones. Ello se traduce en hechos como que existan facturas que no recogen los objetivos que justifiquen el gasto o las personas a las que se invita, por ejemplo, en la cafetería del Niemeyer. También se exponen los problemas para aceptar contablemente varias facturas emitidas en otros países por no adaptarse a la legislación Española.
En todo caso, aunque Deloitte señala claramente estas deficiencias en la gestión, también aclara que los servicios y proyectos están relacionados con el desarrollo ordinario de la actividad del Centro Niemeyer, pero la documentación justificativa es deficitaria en algunos casos y en otros la Fundación está haciendo gestiones para esclarecer su origen y aplicación.
Las cuentas de 2011 arrojan un resultado negativo de 993.648 euros. La presidenta de la Fundación defiende que «uno de los factores que ha tenido que ver en los resultados de 2011 ha sido el desprestigio sufrido tanto por la Fundación del Niemeyer como por el centro a lo largo del pasado año». Ese «descrédito» supuso, según la consejera de Cultura, que se bloquease «la obtención de nuevos mecenazgos para los que se habían entablado contactos y que, dado el curso de los acontecimientos, no llegaron a concretarse».
1,6 millones en deudas
En las cuentas presentadas a los patronos se recoge una deuda de 1.626.254 euros con proveedores y acreedores; y 816.932 euros de la póliza de crédito contratada con Cajastur, que actualmente es de 582.503 euros tras realizarse el pasado mes de febrero el pago de la anualidad correspondiente a este año. En el capítulo de deuda también entraría 1.231.649 euros, que el Principado podría reclamar a la Fundación por la mala justificación de las subvenciones de los años 2007 a 2010, para lo que la Fundación ya ha realizado una provisión por esa cantidad. No obstante, la propia auditoría recoge que la Fundación sigue trabajando en la justificación de las subvenciones, para lo que ya han presentado distinta documentación. El expediente todavía no está cerrado, pero, según aclara la Consejería, la Fundación ha optado por seguir el «criterio de prudencia valorativa» y provisionar las cantidades reclamadas inicialmente.
Más en profundidad, las cuentas del ejercicio de 2011 recogen un claro desfase en cuanto a las previsiones realizadas inicialmente sobre el coste del mantenimiento de los edificios del Centro Niemeyer. Se preveía destinar a este fin 440.000 euros, cuando el gasto llegó a 1.644.457 euros; tampoco se había previsto el gasto en hostelería (la Fundación gestionó la cafetería del centro de forma directa entre agosto y diciembre) o esa provisión para devolver subvenciones.
En cuanto a los ingresos, la Fundación recibió 50.000 euros menos de los previstos de la Autoridad Portuaria y si preveía ingresar 600.000 euros en explotación y ventas en el centro, sólo ingresó 426.565; por contra tuvo un ahorro en el gasto previsto en materia de personal y también en los gastos de actividad. En el primero de los casos destinaba 690.000 euros al pago de sueldos y asimilados durante el año y gastó 550.479; mientras que en el segundo iba a invertir 2.405.000 euros, cuando terminó el año con una inversión en actividades de 2,1 millones. Según el Principado, las más costosas fueron las relacionadas con la inauguración del centro, así como la producción y coproducción de 'Utopía' de María Pagés, la obra 'Ricardo III' protagonizada por Kevin Spacey, y la exposición 'Luz' de Carlos Saura.
Reclamaciones
La nota oficial de prensa emitida tras la reunión del patronato apunta que «el trabajo realizado hasta el momento ha permitido identificar diferentes cuestiones que ofrecen incertidumbres y sobre las que procede, una vez aprobadas las cuentas, solicitar formalmente las aclaraciones oportunas a quien corresponda». Al respecto, se apunta que en algunos casos las aclaraciones tendrán que venir del exdirector de la Fundación, Natalio Grueso, mientras que en otros será el anterior secretario del patronato, José Luis Rebollo, quien dará las explicaciones.
Además, se solicitará información a los propios proveedores para tratar de aclarar algunas de las facturas que no han podido ser registradas en las cuentas por distintas razones.
La Consejería de Cultura recuerda que desde el pasado mes de junio, cuando se produjo la primera reunión del patronato, ya se anunció que se «exigirán las responsabilidades que se estimen necesarias a quien deba exigírselas, pero siempre en el momento que judicialmente corresponda». En este sentido, aclara que en el momento en que se disponga de toda la documentación, será analizada y «se estudiarán las acciones legales que técnicamente se consideren necesario emprender».