NOTICIA CALVIÑO - Calviño liquida al equipo de auditores que puso contra las cuerdas a las 'big four' - Economía - Diario La Informacion:
El
cambio de presidente en el supervisor precipita la salida del equipo de
funcionarios que reprobó las auditorías de Aena, Popular, ACS o Abengoa.
Bruno Pérez - lunes, 23 marzo 2020
El equipo de altos
funcionarios del ICAC -el órgano estatal encargado de supervisar el
trabajo de los auditores de cuentas de las empresas- que en los últimos
años
elevó el listón de exigencia sobre el sector y sancionó sin
contemplaciones las lagunas en los trabajos de control de cuentas de
las grandes auditoras del Ibex -las llamadas 'big four': EY, PWC,
Deloitte y KPMG- ya es historia. Apenas un par de semanas después de que
la vicepresidenta de Asuntos Económicos,
Nadia Calviño,
decidiera el relevo al frente del ICAC de Enrique Rubio y pusiera al frente de la institución a
Santiago Durán,
un perfil más 'suave', éste ha tomado la decisión de desmantelar el
equipo de la Subdirección General de Control Técnico, el brazo ejecutor
de las investigaciones que derivaron en las duras sanciones que en los
últimos tiempos han
recaído sobre las auditoras de grandes empresas del Ibex como Bankia, ACS, Popular, Aena o Abengoa, según han asegurado a
La Información fuentes próximas a la institución.
El asunto tiene
su historia. Hace alrededor de un año y medio empezó a circular por
despachos parlamentarios, mesas de redacción de medios de comunicación y
otros espacios de influencia un conciso pero contundente
documento de cuatro puntos que defendía una reforma urgente e integral del ICAC,
con el objetivo declarado de garantizar su al parecer cuestionable
independencia del poder político; y que pedía el cese del entonces
presidente del organismo, Enrique Rubio, y de sus tres subdirectores
generales, entre los que la cruz más grande se dibujaba al lado del
nombre de
Eva Castellanos, la subdirectora general de Control
Técnico y máxima responsable de las inspecciones sobre los trabajos de
auditoría a las cuentas de las empresas. Fuentes del sector atribuyeron
en esos días la autoría del documento a los despachos de las 'big four'.
Eva Castellanos,
una alta funcionaria con una dilatada trayectoria en el ámbito de la
auditoría pública y una excelente reputación entre sus colegas del ICAC,
estaba en el punto de mira no sólo por las inspecciones realizadas
desde su departamento sino también por la crudeza de sus
posicionamientos públicos, en los que no ha dudado en cuestionar la
asunción casi generalizada por parte de las firmas de auditoría de las
cifras y proyecciones que les presentan las empresas y la ausencia de
análisis críticos sobre su consistencia. "No se comprueba la fiabilidad
de la información presentada por las empresas y las previsiones y
valoraciones de activos que realizan éstas se desafían poco... o ni
siquiera se desafían.
Creemos que los auditores no son lo suficientemente escépticos", les reprochaba en una jornada hace solo unos meses..
No volverá a hacer esos
reproches o, al menos, no volverá a hacerlos como máxima responsable de
Control Técnico del ICAC. La hasta hace unos días subdirectora general
de Control Técnico de la institución es uno de los altos cargos que el
nuevo presidente, Santiago Durán, ha decidido cesar en los últimos días,
según aseguran a La Información fuentes conocedoras de este movimiento.
Los cambios en esa Subdirección van más allá del cese de Eva
Castellanos y alcanzan también a la que era su mano derecha en el
organismo encargado del control directo de las auditoras, su
subdirectora adjunta Hortensia Lorenzana, en lo que parece una enmienda a la totalidad al trabajo realizado desde esa Subdirección en los últimos años.
Cambio de rumbo en el ICAC
Las fuentes consultadas
-funcionarios del área económica del Gobierno, exdirectivos del ICAC y
personalidades del sector- interpretan el relevo de Enrique Rubio, decisión directa de Nadia Calviño según las fuentes consultadas, y Eva Castellanos como un movimiento para dejar atrás la etapa reciente de la institución como azote de las auditoras del Ibex y abrir un nuevo periodo de entendimiento en el que la actuación supervisora del organismo sea menos expeditiva y más pacífica.
Hay que recordar que en
los últimos años el ICAC ha incoado sanciones millonarias, acompañadas
en algunos casos de inhabilitaciones a los auditores, a Deloitte
(Bankia, Abengoa o ACS); PwC (Aena, Popular); KPMG (CAM); o EY (Bankia,
también), lo que no solo ha agitado el mercado de las auditorías de las
empresas del Ibex,
obligadas a cambiar a sus auditores, sino que ha puesto en tela de juicio la calidad de los trabajos que realiza el sector.
A ese principio de
'pacificación' parece responder también la identidad de la persona que
sustituirá a Castellanos al frente de la crítica Subdirección General de
Control Técnico del ICAC, Álvaro Urrutia, un inspector de
seguros con poco más de tres años de experiencia en el supervisor de las
auditoras en cuyo currículum figura una experiencia de dos años y medio
en la Dirección de Riesgos de KPMG, una de las 'big four'.
Nadia Calviño ha optado
por 'pacificar' las relaciones con el sector, que se habían agriado
hasta el punto de que incluso los presidentes de las 'big four' ya
manifestaban en público su malestar con las actuaciones del ICAC,
maniobraban en el ámbito parlamentario para impulsar una reforma laboral
que lo hiciera dependen de la CNMV -más sensible a la realidad de las
empresas, según su perspectiva- y advertían de su impacto sobre la
economía. "La actuación del ICAC está poniendo en cuestión la reputación de las auditoras,
de los informes de auditoría que se realizan en España e incluso del
rigor contable de las empresas auditadas. Estamos ante una situación que
puede afectar a la actividad económica del país", se deslizaba
últimamente desde el sector de las grandes auditoras
Esta 'diplomacia económica', sin embargo, no parece disfrutar de gran respaldo entre los funcionarios del ICAC. Las fuentes consultadas por La Información temen un 'paso atrás' en los avances conseguidos en los últimos años para forzar un mayor rigor en los análisis contables de las empresas
por parte de las auditoras, al estilo de lo que ocurre en los países
anglosajones, donde se percibe una relación directa entre el rigor de
los controles del supervisor y el buen funcionamiento contable de las
empresas , sostienen estas fuentes, y un retroceso en la profundidad de
los análisis del ICAC en beneficio de la imagen del sector.
Fuentes próximas al ICAC señalan que la mejora de la imagen del sector auditor es uno de los objetivos que el nuevo presidente del ICAC, Santiago Durán,
ex presidente de la asociación profesional de inspectores de seguros
del Estado (Apise), ha fijado a fuego en sus primeros contactos con la
plantilla, en coincidencia con una de las líneas maestras del
argumentario que las 'big four' han venido manteniendo en los últimos
meses. Que ese ítem no figuraba entre las prioridades de los
profesionales de la auditoría pública lo atestigua el hecho de que,
según las fuentes consultadas, haya varias personas que hayan rechazado
el puesto de Presidente del ICAC bajo esos parámetros marcados por
Economía.