Escepticismo profesional, el corazón de la auditoría - Comunidad Contable 22 de Agosto de 2019
La NIA 200 Objetivos globales del
auditor independiente y realización de la auditoría de conformidad con
las normas internacionales de auditoría, requiere que los auditores de
los estados financieros cumplan los requerimientos de ética, incluyendo
el de la independencia, y que planee y ejecute su trabajo con escepticismo profesional
(NIA 200, párrafos 14 y 15). El escepticismo puede entenderse como
la sana desconfianza o duda, también como el olfato del auditor, Bagshaw
(2018) va más allá y lo denomina el corazón de la auditoría.
De
hecho, en una investigación experimental Hurtt, Eining y Plumlee (2008)
encontraron que los auditores con mayores niveles de escepticismo
profesional se comportan de manera diferente que los auditores menos
escépticos, por ejemplo, detectaron más incorrecciones.
El estándar lo define como una actitud que implica una mentalidad inquisitiva (NIA
200, párrafo 13.l) en otras palabras la disposición del auditor que lo
lleva a estar alerta a ciertas circunstancias que pudieran terminar como
fraude o error en los estados financieros, así como
a evaluar críticamente la evidencia que obtenga. En la práctica el
auditor es escéptico al cuestionar mediciones o al indagar sobre
reconocimientos o información relacionada con la preparación de estados
financieros que no se presenta con la suficiente claridad o en
cuestiones que requieren especial atención, los estándares presentan
varios ejemplos para mantener o estimular el escepticismo (NIA 200,
párrafos A18 y A19).
Por
ejemplo los párrafos A18 y A19 de la NIA 200, indican que el
escepticismo profesional implica el prestar atención a situaciones como:
-) Evidencia que contradice otra evidencia o que carezca de fiabilidad.
-) Información que cuestione la fiabilidad de documentos.
-) Condiciones que puedan indicar un posible fraude.
-) Circunstancias que implican la necesidad de aplicar procedimientos adicionales a los requeridos por las NIA.
Así mismo, el poseer escepticismo profesional, puede ayudar a:
-) No dejar pasar circunstancias inusuales.
-) Realizar generalizaciones excesivas al alcanzar conclusiones de auditoria.
-) Utilizar hipótesis inadecuadas en el diseño integral de los procedimientos de auditoría.
En
ciertas circunstancias, las NIA exigen que el profesional utilice todo
su escepticismo, por ejemplo, en ambientes propensos al fraude, debe
pasarse por alto el conocimiento previo sobre la honestidad e integridad
de la dirección, no debería asumirse que los documentos serán siempre
auténticos o que en las entrevistas no presentarán incongruencias (NIA
240, párrafos 12 a 14). Así mismo, en la evaluación del cumplimiento de
la normativa que debe aplicar la entidad, dado que puede ser amplia, y
su incumplimiento puede afectar el funcionamiento de esta. (NIA 250,
párrafo 8).
El
escepticismo profesional es entonces fundamental para alcanzar una
seguridad razonable en las evaluaciones y emitir una opinión adecuada
conforme a las Normas Internacionales de Auditoria, NIA.
Referencias
*Daniel Hurtado, Socio de Assuran