"Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas", José Ortega y Gasset.
En la Facultad de Empresa de la UAL: "Auditoría Financiera", "Responsabilidad Social Corporativa" y "Organizaciones sin Ánimo de Lucro", todas en el Grado de Finanzas y Contabilidad y este curso en la novena promoción del Máster en Auditoría de Cuentas
El que fue líder del movimiento de pequeños accionistas volvió a poner contra las cuerdas a Lendoiro en la junta con acusaciones para las que el dirigente no tuvo respuesta
a coruña/la voz.
Después de no intervenir activamente en las juntas de
accionistas de los dos años anteriores (2008 y 2009), en la primera en
protesta ante la falta de información y en la segunda por asuntos
personales, Manuel Pardo volvió a situarse frente a Lendoiro en la
asamblea del pasado miércoles. El auditor puso, una vez más, contra las
cuerdas al presidente del Deportivo con acusaciones y preguntas para las
que el máximo mandatario blanquiazul no encontró respuesta.
-¿Qué sensación le queda tras esta nueva junta?
-Desilusión.
Es el sentimiento que tengo, porque cada vez acuden menos accionistas. Y
los entiendo. Yo voy porque quiero votar no y como ya he comprobado que
delegando en Lendoiro con la orden de que vote no, a lo que está
obligado, no lo hace, pues no me queda más remedio que acudir, exponer
mis argumentos e introducir yo mi voto en la urna.
-¿El movimiento del 2007 sirvió para algo?
-Pedíamos transparencia en las cuentas y ahora la hay. Muchas de las cosas que yo decía antes de esa fecha en las juntas eran
hipótesis. Ahora, no. Todo viene reflejado. Y por eso, cuando ahora
subo al estrado y digo lo que digo, me limito a leer lo que dice la
memoria y lo que dice el informe de la auditora. Y por eso digo con
certeza, no especulo, que hay un agujero de 83 millones de euros,
pérdidas no declaradas...
-El miércoles echó mano del Código Penal. ¿Era una amenaza al consejo de administración?
-No, a ver. Yo dije, y lo reitero,
que le artículo 290 del Código Penal señala que los administradores de
una sociedad que falseen las cuentas anuales u otros documentos serán
castigados con la pena de prisión de uno a tres años y multa de seis a
doce meses. Yo no digo que eso vaya a suceder. Pero hice esa precisión
porque del informe de auditoría se desprende que han falseado las
cuentas. En concreto, en los puntos del 4 al 7, y el 8 y 9 hablan de
salvedades concretas que afectan a las cuentas.
-Entre usted y
Lendoiro se ponen a hablar de activo, pasivo, fondo de maniobra,
amortizaciones, deuda neta, bruta... y la mayoría de los accionistas se
pierden. Por ejemplo, ¿el agujero de 83 millones del que habla de dónde
sale?
- El agujero consiste en que desde que este consejo se
hizo cargo ha cometido una serie de irregularidades para cubrir
pérdidas. Ha incumplido la normativa contable. Esto es que, si uno tiene
previsto cobrar en los próximos años un millón de euros por su nómina,
pues ya lo cuenta como activo, es decir, como dinero que ya tiene,
cuando es posible que, por lo que sea, su empresa no le pague o que deje
de trabajar o lo que sea. Lo de la tasación del estadio es como si
alguien vive en un piso alquilado y el valor del piso lo pone como
activo, diciendo que es suyo ese dinero. Eso no puede ser.
El máximo mandatario se negó a responder a la mayoría de las cuestiones relacionadas con la auditoría
a coruña/la voz.
Los accionistas del Deportivo aprobaron las cuentas
de la temporada 2009-2010 presentadas por Lendoiro y que habían sido
denegadas por la empresa auditora por encontrar en ellas diversas
irregularidades e incertidumbres. Lo hicieron en un gélido colegio Santa
María del Mar, al que solo acudieron 42 socios (incluidos los miembros
del consejo de administración) y en una junta que Lendoiro volvió a
controlar gracias al voto delegado. El dirigente blanquiazul fue acusado
de ocultar pérdidas por casi seis millones de euros y de haber creado
un agujero en el club de 83 millones de euros (casi 14.000 millones de
pesetas).
La primera de las juntas, la ordinaria, se
celebró con una representación de 26.737 acciones, de las cuales,
alrededor de 25.000 correspondían a la delegación que presentaron
Lendoiro y sus tres consejeros, sin que, una vez más (a la espera de
comprobar lo que recoge el notario en el acta), acreditara la veracidad
de esa delegación.
Según manifestó, ayer estaba representado el
20,53% del capital social, que situó en torno a 8 millones de euros,
cuando realmente solo está escriturado y registrado por 4,5, situación
que un accionista exigió que constase en acta.
Tres de los cuatro puntos del orden del día -las
cuentas anuales, con una deuda reconocida por el club de 107 millones
de euros, la gestión del consejo, el resultado del ejercicio y el
nombramiento de auditores- se aprobaron con un resultado de 26.716 votos
a favor y 21 en contra. El cuarto punto, referente a la continuidad
durante tres años más de Olszewski como empresa auditora fue aprobado
por unanimidad. En este sentido, incluso los más críticos aprobaron su
continuidad.
En la segunda de las juntas, la extraordinaria, hubo
una representación del 20,44% del capital social, y se aprobó un
presupuesto de 52,8 millones de euros (Lendoiro cobrará el 1%, es decir
528.000 euros) para la temporada 2010-2011, así como la composición y
retribución de los consejeros. En el primero de los puntos hubo 15 votos
en contra y 18 en el segundo.
Con la tranquilidad de presentarse con más de
25.000 acciones delegadas, Lendoiro volvió a negarse a responder a
numerosas cuestiones.
Como viene siendo norma en los últimos
años, aquellas preguntas que le hicieron los accionistas más críticos
obtuvieron la callada por respuesta o una contestación que nada tenía
que ver con lo que se le había preguntando. Fue lo que sucedió cada vez
que algún socio le recordó el informe de la auditora Rocío Díaz-Andino.
Al respecto, solo dijo que las irregularidades que la auditora había
denunciado en su informe eran «una interpretación libre» de ella.
Los socios que intervinieron destacaron la mala
situación económica del club y el «maquillaje contable» que -«un año
más», según subrayó un accionista- presenta el dirigente en las cuentas.
Del mismo modo, pidieron explicaciones -que de nuevo Lendoiro se negó a
dar- de por qué figuran 30.331 euros de beneficio, cuando el informe de
auditoría reflejaba pérdidas por 5,8 millones; o por qué se gastaba en
personal 1,7 millones -«según figura en la memoria de cuentas»,
especificó Manuel Pardo- o en cargo a qué las empresas del grupo le
facturaron el pasado ejercicio 1,8 millones de euros.
Numerosas son las dudas sobre su gestión o la judicialización del Deportivo que el dirigente acostumbra a no resolver a los accionistas
a coruña/la voz.
Un año más, Lendoiro someterá su gestión al voto de
algunos accionistas. Cada vez son menos los que acuden a las juntas,
cansados ante la falta de respuestas y argumentos de Lendoiro. Estas son
algunas de las cuestiones que están en el aire y sobre las que el
dirigente nunca se ha pronunciado o no ha dado una respuesta
convincente.
DEUDA CON LAS ADMINISTRACIONES
¿Cuánto debe realmente a Hacienda?
La deuda con Hacienda es uno de los grandes misterios que rodean la
gestión de Lendoiro. En algunos ejercicios, los intereses que aseguraba
haber pagado no coincidían con los que debería abonar en caso de que la
deuda fuera la que él decía. Este año, la auditora asegura que el club
no le ha facilitado «la composición del saldo con la Agencia Tributaria y
sus vencimientos, lo que dificulta adicionalmente el cálculo de los
intereses a devengar en resultados y a pagar a la Hacienda Pública».
También dice que hay intereses por valor de 3,5 millones de euros que no
ha incluido en las cuentas. Además la deuda ha ascendido cuando
Lendoiro dice que el año pasado pagó 15 millones de euros al fisco. Y
todo, a pesar de que el Deportivo está encontrando en la Agencia
Tributaria todo tipo de facilidades. De hecho, de nuevo este año
solicitó un aplazamiento por cuatro millones de euros.
AUDITORIA
¿Por qué ocultó durante semanas el demoledor informe de Olszewski?
Muchas de las acusaciones que decenas de veces ha escuchado Lendoiro en
las juntas por parte de sus accionistas han sido reflejadas en el
informe de auditoría firmado por Rocío Díaz-Andino y sobre el que la
censora no ha querido omitir una opinión, alegando que el club no le
había ofrecido datos suficientes para poder comprobar que todo lo que
decía la entidad sobre su estado financiero era cierto. Además, también
sostiene la auditora que algunas de las informaciones que sí le había
facilitado el club le generaban dudas, en algunos casos, y otras había
comprobado que no eran correctas. Un informe demoledor que Lendoiro ha
tratado de ocultar en medio de una niebla de números sobre deuda neta,
bruta y morosos. ¿Por qué la auditora hace esas salvedades? ¿Por qué le
ha ocultado datos? ¿Por qué otros que sí le ha facilitado no eran
correctos?
INGRESOS
¿Por qué dicen las cuentas
que ha cobrado cuatro millones por los derechos que tenía sobre Canales
y la auditora dice que solo 2,25?
Una de las críticas
que hace Rocío Díaz-Andino en su informe es que Lendoiro puso en las
cuentas que había cobrado cuatro millones de euros por Canales y que el
contrato de venta (entre el Santander y el Madrid) que a ella le
presentaron reflejaba solo 2,25 millones de euros. De ahí salen 1,75
millones de los más de 5,7 que la auditora observa que perdió el
Deportivo el año pasado. ¿A qué se debe ese baile de cifras cuando en el
apartado referido solo se pueden expresar las cantidades percibidas, no
las que se prevé que se puedan cobrar? Y si ya ha recibido el total de
la parte que asegura que le corresponde, ¿por qué dice que le sigue
debiendo dinero el Racing? ¿Es por la venta de algún otro jugador?
DERECHOS FUTUROS
¿Sobre qué jugadores tiene opciones por valor de 8,3 millones de euros?
Desde hace varios años, Lendoiro incluye en sus cuentas que tiene
opción sobre los derechos federativos de jugadores para ejercer en un
futuro por valor de 8,3 millones de euros. Año tras año la cantidad se
mantiene. Inicialmente podría pensarse que se trataba de Sergio Canales
y, quizá, algún otro. Sin embargo, una vez que el Racing ya vendió al
futbolista al Madrid y el Deportivo asegura haber cobrado (no se sabe si
todo o parte), ¿por qué sigue apareciendo la misma cantidad? ¿Tiene el
Deportivo opción sobre algún otro futbolista hasta alcanzar esta
importante cantidad? ¿Sobre qué jugadores?
TRASPASOS
¿Por qué se incluye en las cuentas el traspaso de Rubén al Betis y no el de Filipe al Atlético?
Resulta extraño, pues, siempre según el Deportivo, el de Filipe Luis se
realizó una semana antes que el del delantero grancanario. Sin embargo,
el del lateral brasileño no será incluido hasta el próximo ejercicio,
según ha asegurado Lendoiro.
FIRMA DEL AUDITOR
¿Sabe quién ha falsificado la firma del auditor en el informe que permitió al Deportivo obtener la Licencia UEFA en el 2007?
Tres años después de que el ex auditor del Deportivo, Fernando A.
Santodomingo, denunciara que él no había elaborado ni firmado dos de los
informes que el club coruñés envió a la Federación Española de Fútbol
para obtener la Licencia UEFA, las pruebas caligráficas ya han
confirmado que la rúbrica fue falsificada. Es indudable que son muchos
los accionistas que se preguntan si Lendoiro sabe quién cometió tal
irregularidad. Como máximo responsable del club, debería dar
explicaciones de cómo puede suceder algo tan grave bajo su gestión.
CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN
¿Por qué ya solo le quedan tres directivos?
De los diez (ocho de ellos comenzaron con él en 1988) que tuvo durante
su etapa como presidente del Deportivo, a Lendoiro solo le quedan en la
directiva tres de sus consejeros: su cuñado Felipe Marcos, Francisco
Dopico y Jesús Rebollo. Poco a poco, el resto le han ido abandonando,
incluso sus más íntimos, como Javier Chaver, quien, en medio de una
profunda crisis institucional, optó por bajarse del barco el año pasado.
Marchena y Alexis cuadraron las cuentas - Levante-EMV
El club se vio obligado a vender a los dos defensas para evitar la causa de reducción de capital social el pasado verano
18·11·10
El Valencia se vio obligado a incrementar su patrimonio neto el
pasado verano para evitar la causa de reducción de capital social, diez
meses después de cerrar una ampliación de 92 millones de euros para
salvarse de la quiebra. Así lo indica el punto 3 del informe de
auditoría de las cuentas del club, que serán presentadas el próximo
sábado en la Junta General Ordinaria de Accionistas (Alameda Palace, 9
horas en primera convocatoria). Una asamblea en la que la entidad de
Mestalla presentará la reducción de su deuda total en 150 millones de
euros gracias a la importante reducción de sus gastos en un solo año.
Las ventas de Marchena y Alexis -obtuvo 7,5 millones por el traspaso
de ambos futbolistas al Villarreal y el Sevilla, respectivamente-, así
como el reajuste del balance en otros apartados que deberán ser
aclarados en la junta, permitió al club equilibrar el desajuste entre el
patrimonio neto y el capital social el pasado 30 de septiembre, un paso
necesario para evitar males mayores. A 30 de junio de 2010, el
patrimonio del Valencia (57 millones de euros) no alcanzaba el 75 del
valor del capital social, una ilegalidad que hubo de corregirse y que
reflejaba su delicada situación económica en números reales. En caso de
no haber alcanzado un tercio del valor de su saldo absoluto, entonces
habría surgido la amenaza de la disolución, que ocurrió a otros clubes
de fútbol como el Oviedo, Celta o Zaragoza. Estos tuvieron que acogerse
al "plan acordeón", consistente en reducir el capital y después realizar
una ampliación para eliminar deudas.
La reducción de capital, que obligó al club a reajustar el
presupuesto durante el verano pasado, ocurre cuando es obligatorio el
restablecimiento del equilibrio entre el capital y el patrimonio neto de
la sociedad, disminuido por consecuencia de pérdidas. Se trata de un
fenómeno que daña la imagen de las sociedades, porque se sabe con
certeza que el pretendido exceso de recursos económicos, en relación con
las necesidades del objeto social no es, por lo general, más que una
mera apariencia.
El préstamo no para de crecer
El capital social del Valencia se multiplicó por diez tras la
ampliación de capital, por un valor de 92 millones de euros, realizada
en 2009. Tras la suscripción a cargo de los pequeños y medianos
accionistas, la Fundación del Valencia salió al rescate en la última
fase al adquirir los 75 millones restantes y convertirse en
accionista mayoritaria. Gracias, eso sí, a un préstamo avalado por las
instituciones públicas que no ha hecho más que incrementar la deuda,
visto que los títulos no pueden ser vendidos hasta que la Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV) dé su visto bueno. De momento,
la Fundación ha tenido que incrementar en 6 millones el crédito para
poder hacer frente a los intereses.
El capital social del Valencia pasó a ser de 101 millones de euros
con la operación económica más trascendental en la historia de la
entidad de Mestalla. La Fundación está a la espera de poner a la venta
más de 470.000 acciones por un importe superior a veintidós millones de
euros.
Algunos de los hechos derivados del informe de auditoría y la due dilligence
practicada sobre la gestión de la anterior junta directiva que presidía
Joan Laporta no se han conocido hasta ahora ni los nuevos mandatorios
han querido hacerlos públicos. Por ejemplo, los cargos reiterados que
soportaba la tarjeta de crédito del jefe de seguridad del Barça por
gastos realizados en un popular burdel de Castelldefels.
Pero los miles de euros que el polémico Riviera facturó al Barça no es
una práctica aislada. Al contrario, en la revisión de las cuentas
también se ha conocido, por ejemplo, la multiplicidad de ágapes que la
citada tarjeta financiaba en el carísimo restaurante Via Venetto de
Barcelona. No sólo en días laborables, allí se comía con cargo al Barça
el día de Año Nuevo u otras fiestas de guardar en las que no había
ninguna actividad deportiva conocida.
En
la provincia de Almería, el número de empresas que se comprometen con
la responsabilidad social aumenta cada año, algo de lo que da muestra
el “Directorio de Iniciativas Sociales y Solidarias de Carácter
Voluntario que realizan las Empresas Andaluzas”. Una publicación que
elabora la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) junto a
Konecta consultoría y la Dirección General de Voluntariado y
Participación de la Consejería de Gobernación y Justicia y que en la
provincia de Almería cuenta con la colaboración de ASEMPAL.
El
directorio, que acaba de publicar su cuarta edición, recoge más de una
veintena de empresas almerienses que llevan a cabo alguna aportación
para iniciativas sociales dirigidas, mayoritariamente, a mejorar la
situación de los colectivos más desfavorecidos.
Los
principales ámbitos de actuación de las iniciativas sociales y
solidarias impulsadas por las empresas almerienses recogidas en esta
publicación son la cooperación internacional al Tercer Mundo; la
colaboración con ONG almerienses como Proyecto Hombre, Cruz Roja,
UNICEF, Asociación contra el Cáncer, ALCER, Hijas de la Caridad,
Asociaciones de personas con discapacidad, así como diversas Entidades
Deportivas.
No obstante, asegura ASEMPAL, este
directorio incorpora sólo una parte de las empresas que llevan a cabo
este tipo de acciones ya que, por su naturaleza altruista y voluntaria,
muchas de ellas no las hacen públicas.
En este
sentido, uno de los principales retos que plantea la elaboración de
esta publicación es conocer el amplio abanico de iniciativas solidarias
llevadas a cabo por las empresas de Almería de forma anónima y
reflejar su impacto en la economía. Para ASEMPAL, las empresas que
llevan a cabo acciones sociales tienen un valor añadido, especialmente
en la difícil situación económica que vivimos, en la que las empresas
están luchando por sobrevivir y la inversión en voluntariado tiende a
contraerse.
Las empresas y organizaciones que aparecen
en el directorio son: Almerimatik, Autoridad Portuaria, Centro de
Experiencias Michelín, Grupo Cosentino, Grupo Ofimovit, Saveres, Club
de Mar Almería, Junior Informática, Vissum Almería, Rijk Zwann,
Gestoria Merino, Rastrillo de culturas, Piquersa Maquinaria, Residencia
San Rafael, Rocymar, Holcim, CajaMar, ASEMPAL, Almería Centro,
Asociación de Hosteleria de Almería y Asociación de Mujeres Empresarias
de Almería.
En consultoras, auditoras y despachos de abogados, los jóvenes trabajan de sol a sol, aunque su contrato estipule otra cosa
Cuando los ejecutivos escalan a la cima de la organización reproducen las prácticas nocivas que vivieron anteriormente
Como consecuencia de este contexto socioeconómico, cada vez más trabajadores detestan su empresa, no soportan a su jefe y odian su profesión. Lo cierto es que muchos están dejando de creer en la felicidad. Basta con ver la cara de la gente por las mañanas en los vagones del metro o en los atascos de tráfico. Algunos sociólogos afirman que padecemos una epidemia de "falta de sentido", lo que a su vez está ocasionando una enfermedad psicológica, más conocida como "vacío existencial". Debido a esta saturación de insatisfacción colectiva ya hay quien nos define como "la sociedad del malestar".
Esta situación es especialmente alarmante en el ámbito de la consultoría, la auditoría y los grandes despachos de abogados. Lo curioso es que se trata de sectores donde, en general, los profesionales han tenido la oportunidad de estudiar en la universidad y de cursar un MBA en alguna escuela de negocios. Y no sólo eso. A diferencia de la mayoría, los jóvenes de entre 22 y 30 años de edad que ahora mismo pueblan los despachos de estas corporaciones han gozado del privilegio de elegir su carrera profesional.
A pesar de trabajar en conocidos edificios de oficinas y de vestir elegantes trajes y corbatas, son sectores profesionales donde la explotación está a la orden del día. En el contrato laboral de estos jóvenes ejecutivos se estipula que el horario es de nueve de la mañana a siete de la tarde, pero normalmente hay tanto por hacer que nadie se marcha antes de las nueve de la noche. En algunos casos, la jornada se alarga hasta las dos de la madrugada. Con el tiempo, muchos se acostumbran, como si no tuvieran alternativa.
Cuando las puntas de trabajo disminuyen, tan sólo los empleados más valientes se atreven a salir a su hora, siendo demonizados por sus jefes y ganándose, además, la desaprobación de alguno de sus compañeros. De ahí que prevalezca el calentar la silla, que consiste en quedarse sentado delante del ordenador haciendo ver que se trabaja hasta que empieza a irse todo el mundo a casa. Como antídoto contra el aburrimiento, muchos navegan y chatean durante esas horas muertas por las redes sociales, entre las que destaca Facebook. Están de cuerpo presente, pero de mente y corazón ausentes.
Otro rasgo en común de este ámbito laboral es la falta de ilusión, de motivación e incluso de interés por el trabajo que se desempeña a lo largo del día. Muchos profesionales reconocen que no saben cuál es su función ni su cometido, y otros, debido al cansancio acumulado, van literalmente arrastrándose por los pasillos. En general, muy pocos creen en lo que hacen. Pero siguen fichando cada lunes. Dado que no han descubierto cuál es su propósito existencial ni su vocación profesional, terminan atrapados en las mazmorras del conformismo y la resignación. No les gusta lo que hacen, pero tampoco tienen ni idea de lo que les gustaría hacer. Y esta falta de dirección y de sentido los mantiene anclados en el malestar.
Eso sí, desde fuera, su profesión es valorada, reconocida y respetada por la sociedad. Sin embargo, esta percepción social no tiene nada que ver con la realidad. Estos jóvenes ejecutivos malviven presos en jaulas de oro. Al no cuestionar su situación, ni atreverse a seguir su propio camino en la vida, son víctimas y verdugos de sí mismos, de sus miedos e inseguridades. Y mientras tanto, en los despachos de arriba, donde habitan los altos directivos que los controlan, hace tiempo que se les bautizó perversamente como "tontos útiles".
Por un sueldo medio de entre 1.100 y 1.800 euros al mes -una miseria en relación con lo que sus empresas cobran a los clientes por sus servicios-, estos jóvenes entregan literalmente su vida a la corporación que representan. Algunos llevan quemados tanto tiempo, que terminan causando baja por depresión, abandonando este tipo de organizaciones por la puerta de atrás. Pero muchos se quedan toda la vida, subiendo un escalón tras otro por una escalera que creen que les conducirá al éxito y, en consecuencia, a la felicidad. Sin embargo, por el camino se pierden a sí mismos.
Desconectados de los valores que nos hacen verdaderamente humanos, finalmente llegan hasta la cima, donde son nombrados socios y remunerados con abultados sueldos. Y desde su nueva posición de poder imponen las mismas nocivas condiciones laborales a sus colaboradores, reproduciendo una cultura organizacional tan destructiva como carente de sentido. Para estos ejecutivos mañana todo volverá a comenzar. Y muchos de ellos, nada más reencontrarse en la oficina, se saludarán de forma breve, pero elocuente:
- ¿Cómo estás?
- De lunes. ¿Y tú?
- Con ganas de que llegue ya el viernes.
* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de marzo de 2010